miércoles, 28 de julio de 2010

EL ARTE DEL SADHANA I - Swami B.P.Puri Maharaja



EL ARTE DEL

SADHANA I

Swami B.P.

Puri

Maharaja

EL ARTE DEL SADHANA





EL ARTE DEL SADHANA I - Swami B.P.Puri Maharaja



EL ARTE DEL
SADHANA
G u í a d e d e v o c i ó n d i a r i a
Swami B.P.Puri Maharaja
Una Publicación Bhakti Siddhanta Vani
grupo editor

  • MANDALA
  • INDICE
  • INTRODUCCION 3
  • CAPITULO I LA PERFECCION EN LA ADORACION 9
  • CAPITULO II LA FUERZA PURIFICADORA DEL SERVICIO 24
  • CAPITULO III EL COMIENZO DEL SERVICIO 39
  • CAPITULO IV SERVIR A LOS DEVOTOS DEL SEÑOR 46
  • CAPITULO V EVITAR LA MALA ASOCIACION 60
  • CAPITULO VI TOMANDO REFUGIO EN KRSNA 73
  • CAPITULO VII EL GURU Y LA INICIACION 80
  • CAPITULO VIII LOS DEBERES DE UN DISCIPULO INICIADO 94
  • CAPITULO IX EL DIKSA MANTRA Y EL SANTO NOMBRE 109
  • CAPITULO X EXPERIENCIA EN EL BHAJANA 127
  • CAPITULO XI ESCUCHANDO EL BHAGAVATA 136
  • CAPITULO XII CONTROLANDO LA MENTE 150
  • CAPITULO XIII LA PRACTICA Y LA PREDICA 171
  • CAPITULO XIV LA SENDA DEL AMOR APASIONADO 183
  • CAPITULO XV LA MENTALIDAD DE LOS DISCIPULOS 203
  • EPILOGO 210
  • ACERCA DEL AUTOR 217


INTRODUCCION



guru vaisnava bhagavãn tinera smarana
tinera smarane haya vighna-vinãsana
anãyãse haya nija vãñchita purana

"Yo medito en el guru, los Vaisnavas y el Señor. Por recordarlos, todos los obstáculos son destruidos y se logra fácilmente el cumplimiento de todos los deseos”.

(Caitanya Caritãmrta 1.1.20-21)

Con estas palabras, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi da comienzo a su Caitanya Caritãmrta. Esta plegaria es el mangalãcarana o la invocación auspiciosa. Siguiendo los pasos de Krishnadãsa, invocamos la misericordia de gurudeva. Por recordar a Krsna, “la morada de toda buena fortuna”, de conformidad con las directivas de Sus devotos, es posible lograr rápidamente la misericordia del Señor.

yasya prasãdãd bhagavat-prasãdo
yasyãprasãdãn na gatih kuto ‘pi

"El guru es el mejor de los devotos de Krishna y no es diferente de Su amada Rãdhãrãni.

Por consiguiente, si el guru está complacido, Krishna también está complacido”.

La conclusión de los mahãjanas es que no hay otra forma de ganar el placer del Señor que a través del guru. Así pues, oramos por que nuestro amado gurudeva se complazca con nosotros y que los devotos de Krishna, todos los cuales, como Sus expansiones, no son diferentes de El, también nos contemplen con agrado. Oramos por que su misericordia conjunta resulte en nuestra obtención de la buena fortuna de la satisfacción de Krishna. Quieran Sri Guru, Gaurãnga, Gãndharvikã y Giridhãri ser siempre gloriosos y dispensar todo lo auspicioso sobre nosotros.

En el Mahãbhãrata, el Rey Yudhisthira y los otros Pãndavas fueron desafiados por Yamarãja, disfrazado de garza, a responder preguntas. De los cinco hermanos, solo Yudhisthira pudo responder todas las preguntas, aprobando en tal sentido el examen de Yamarãja. En respuesta a la pregunta sobre el sendero espiritual genuino, el mayor de los Pandavas declaró que solo el sendero seguido por los mahãjanas estaba libre de todos los obstáculos y que en consecuencia todos debían hacer a un lado sus críticas y simplemente seguir esa senda. Todo aquel que rechace el sendero de los mahãjanas por otro, pronto descubrirá que los mismos no se encaminan hacia la morada divina, Goloka, sino antes bien, en la dirección completamente opuesta... hacia una existencia infernal. Es por lo tanto necesario que precisemos donde están los mahãjanas, descubrir el sendero que han dejado para nosotros y aprender la forma de seguirlo. Este sendero es “el arte del sãdhana”- el medio para lograr la meta suprema de la vida espiritual.

Al narrar la historia de Ajamila en el sexto Canto del Srimad-Bhãgavatam, Sukadeva nombra a doce mahãjanas, todos los cuales se refiere conocen los secretos íntimos del sendero a Dios. Estos mahãjanas son Svãyambhu, Nãrada, Sambhu, los cuatro Kumãras, Kapila, Manu, Prahlãda, Janaka, Bhisma, Bali, Vaiyasaki y Yamarãja. El Kapila aquí aludido es el hijo de Kardama y Devahuti, no el autor ateo de la filosofía Sankhya. Todas estas grandes personalidades fueron seguidores del sendero de la devoción y todos ellos demostraron, cada uno a su manera, la excelencia de este sendero.

bhagavãn brahma kãrtsnyena
trir anviksya manisayã
tad adhuavasyat kutastho
ratir ãtman yato bhavet

"El Señor Brahmã, por ejemplo, estudió cuidadosamente la literatura Védica tres veces y arribó a la conclusión que el apego por el Ser Supremo es la meta última de la literatura Védica”. (Srimad-Bhãgavatam 2.2.34)

Así como los munis leen una Escritura dos o tres veces de modo de entenderla debidamente, así Brahmã decidió jugar el rol de un buscador, aunque él lo conoce todo. En tal sentido, adoptó el carácter de un muni, - tal como se dice en los Srutis, sa munir bhutvã samacintayat, “El se volvió un muni y comenzó a meditar cuidadosamente”. Brahmã estudió cuidadosamente los Vedas tres veces en su totalidad, meramente para demostrar lo difícil que es extraer la esencia de las Escrituras y encontrar su significado último. Cuando Brahma finalizó su estudio, llegó a la conclusión que el apego al Señor Supremo Hari o bhakti-yoga, es el fruto genuino de tal investigación erudita.

na hy ato ‘nyah sivah panthã
visatah samsmrtãv iha
vãsudeve bhagavat
bhakti-yogo yato bhavet

"No hay sendero más auspicioso para las almas que han entrado al mundo del nacimiento y la muerte repetidos, que el sendero que nos conduce al servicio devocional del Señor Vãsudeva”.

(Srimad-Bhãgavatam 2.2.33)

Aunque existen muchos senderos para la liberación, ninguno es más razonable, fácilmente realizable o seguro que el proceso por el cual se complace al Señor Supremo y como resultado, se obtiene la devoción o amor por Sus pies de loto. No cabe duda que el servicio devocional directo es superior a los otros procesos como ser el karma-yoga, por el cual se ofrecen los resultados de las actividades personales al Señor.

La superioridad del servicio devocional sobre los demás senderos de la vida espiritual se establece claramente en los versos finales del sexto capítulo del Bhagavad-gitã: tapasvibhyo ‘dhiko yogi (6.46) y yoginãm api sarvesãm (6.47). Asimismo, las instrucciones sumamente confidenciales del Señor al final del capítulo décimo-octavo del Gitã (man-manã bhava y sarva-dharmãn parityãjya) también indican claramente que el objetivo último de la literatura Védica es el Bhakti yoga.

A través de la historia se desarrollaron muchas ideas conflictivas sobre la religión. Atento a la autoridad del Srimad-Bhãgavatam (1.2.6) sin embargo, la actividad religiosa final para todos los seres humanos es la devoción por el Señor Supremo Sri Krishna, quien yace más allá de la validez empírica. En su cúspide, tal devoción (caracterizada por actividades tales como oír y cantar acerca de Krishna) deben ser inmotivadas; esto es, el ejecutor debe estar libre de cualquier motivación egoísta. La devoción también debe ser desinhibida; no debe permitirse que nada interfiera con su ejecución y debe ser independiente y espontánea.

En el sexto Canto del Srimad-Bhãgavatam, se explica que el bhakti, el servicio devocional, se ejecuta fundamentalmente en la forma de sankirtana:

etãvan eva loke ‘smin
pumsãm dharmah parah smrtah
bhakti-yoga bhagavati
tan-nãma-grahanãdibhih

"Por consiguiente, la suprema actividad religiosa para la gente del mundo es el servicio devocional al Señor, realizado por actos tales como repetir Sus nombres”.

(Srimad-Bhãgavatam 6.3.22)

Sri Caitanya Mahãprabhu también confirmó esta declaración del Bhãgavatam en Sus propias palabras:

bhajanera madhye srestha nava-vidhã bhakti
krsna-prema, krsna dite dhare mahã-sakti
tãra madhye sarva-srestha nãma-sankirtana
niraparãdhe laile nãma pãya prema-dhana

"De las muchas formas de ejecutar servicio devocional, hay nueve variedades que se consideran las mejores, pues poseen una gran capacidad para entregar el amor por Krishna y en tal sentido, a Krishna Mismo. De estos nueve procesos de servicio devocional, el más importante es el canto del Santo Nombre del Señor, pues si se canta sin cometer ofensas, se obtendrá el tesoro del amor por el Señor”.

(Caitanya Caritãmrta 3.4.70-71)

En el duodécimo capítulo del Bhagavad-gitã se refiere que recordar, contemplar al Señor y meditar en El depende de la purificación interior; así pues, estas actividades no son fácilmente perfeccionadas por las personas comunes. Por otro lado, puesto que el sankirtana es una actividad ejecutada con los sentidos externos, está al alcance de cualquiera, hasta de los seres humanos perturbados de esta Era de Kali. El muy misericordioso Sri Caitanya Mahãprabhu, quien apareció en esta era para dar el gran don del amor de Dios en el humor de los asociados de Krishna en Vraja, evidenció este fin, al abrazar emotivamente a Sus asociados más confidenciales Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya, diciendo:

harse prabhu kahena suna svarupa rãma-rãya
nãma-sankirtana kalau parama upãya

"Cantar los Santos Nombres es el medio supremo de salvación en esta era de Kali”.

(Caitanya Caritãmrta 3.20.8)

A partir de esta declaración, podemos comprender fácilmente que el Señor invistió cierta fuerza especial en el canto de Sus Santos Nombres en esta Era de Kali particularmente afortunada. Este poder especial, es su capacidad de despertar el apego afectuoso o rãga por el Señor. Este es de tal modo el mejor proceso por el cual podemos desarrollar rãga-bhakti o servicio devocional con afecto espontáneo.

Aunque Caitanya Mahãprabhu ha expresado que mediante el servicio devocional basado en las reglas y regulaciones se puede alcanzar el tipo de amor por Dios hallado en Vraja, (vidhi-bhaktye vraja-bhãva pãite nãhi sakti - Caitanya Caritãmrta 1.3.15) si se adopta el harinãma sankirtana en la plataforma de vidhi-bhakti de acuerdo a las directivas brindadas por Caitanya Mahãprabhu, luego uno obtiene rápidamente las calificaciones necesarias para el despertar interno de dicha actitud de servicio amoroso. Mahãprabhu dijo a Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya cómo debíamos cantar el Santo Nombre para despertar el amor latente por Krishna:

trnãd api sunicena
taror iva sahisnunã
amãninã mãnadena
kirtaniyah sadã harih

"Se debe cantar el Santo Nombre del Señor considerándose inferior a la hierba. Se debe ser más tolerante que el árbol, no exigir respeto para sí y brindar todo respeto a los demás”.

(Caitanya Caritãmrta 3.20.21)

Así pues, todo aquel que acate la directiva de Mahãprabhu y cante el Santo Nombre de la manera descrita en este verso, desarrollará rápidamente la codicia o anhelo intenso. Dicha codicia, que refleja el apego eterno que los moradores de Vraja tienen por su Señor, es el precio que se debe pagar para comprar una conciencia imbuida de sentimiento devocional. Esto se denomina rãgãnugãbhakti y es la manifestación misericordiosa de la potencia de placer de Krishna, la hlãdini-sakti.

La experiencia en el servicio devocional se mide por la capacidad con que uno es capaz de satisfacer los sentidos del Señor. Un devoto avanzado que tenga esta experiencia es aquel que ha tomado refugio exclusivo en Krishna. El está libre de toda tendencia a criticar a los demás, y solo busca absorberse en los pasatiempos de la Divina Pareja en Vraja. Ese devoto es muy querido a Krishna y es ciertamente raro en este mundo. Ver a tal devoto, asociarse con él o servirlo, son manifestaciones de buena fortuna en un nivel raramente experimentado. Solo si Krishna dispensa Su misericordia sobre alguien, se puede experimentar la bendición de tal asociación. Para informar a todos de este aspecto importante de la vida espiritual, los mahãjanas como Bhaktivinoda Thãkura oraron para tener el contacto de la persona que es experta en el servicio devocional.

habe sri caitanya more karibena dayã
kabe ãmi pãiba vaisnava-pada-chãyã

" ¿Cuándo será misericordioso conmigo Sri Caitanya Mahãprabhu? ¿Cuándo hallaré amparo a la sombra de los pies de loto de un Vaisnava?” (Kalyãna-kalpataru, Dainyamayi prãrthanã, 1)

Esta clase de conciencia, imbuida de un gusto por la devoción a Krishna, se obtiene por la gracia de una gran alma que ha transitado el sendero de rãgãnuga-bhakti. Millones y millones de nacimientos llenos de actos piadosos no suscitarán el mismo resultado.

Después de tomar refugio en un maestro espiritual, uno debe ocuparse con absoluta dedicación en la adoración del Santo Nombre, en asociación con los devotos y en la más profunda soledad. A través de esta adoración, se aclararán la comprensión del devoto del objeto de adoración (upãsya), el adorador (upãsaka) y el proceso de adoración (upãsanã). Este avance en la vida espiritual despertará un intenso deseo por alcanzar el humor de los asociados de Krishna en Vraja. Aún así, todos deben recordar la advertencia del Katha Upanisad:

ksurasya dhãrã nisitã duratyayã
durgam pathas tat kavayo vadanti

"El sendero de la realización espiritual es muy difícil; es agudo como el filo de una navaja.

Esta es la opinión de los trascendentalistas eruditos”.

(Katha Upanisad 1.3.14)

Si uno se desvía aunque sea levemente del sendero trazado por el maestro espiritual, caerá. Si se concede alguna consideración a los deseos de provecho, adoración o prestigio, o si uno sucumbe a las intrigas políticas, el crecimiento de su enredadera devocional será detenido. Al respecto, el devoto que es querido a Krishna es el único que puede salvarnos. Las Escrituras dicen que el tipo de perfección que uno obtiene, depende de los pensamientos que posee, a la vez que se ocupa en la práctica espiritual (yãdrsi bhãvana yasya siddhir bhavati tãdrsi). Si nos concentramos con ambición trascendental en obtener la asociación de un devoto que es experto en la ciencia de servir al Señor, luego Krishna seguramente aparecerá en la forma de tal alma avanzada.

Por otro lado, si tenemos algún otro objetivo en mente, quizás encontremos a muchos que meramente se presentan como líderes religiosos o como personas santas pero que son insustanciales.

Podemos confundirnos por sus poderes o popularidad y perder nuestros logros, alejándonos aún más del objetivo genuino de la devoción pura. Lejos de alcanzar amor por Krishna en Vrndãvana, nos confundiremos por completo y de ese modo perderemos inevitablemente nuestra alma en el sendero del olvido.

Se ha dicho que el sendero de la religión lo establece Dios Mismo - dharmam tu sãksad bhagavatpranitam.

Si no se comprende este principio básico de la vida espiritual, al margen de cuan dotado se esté intelectualmente, la comprensión de la verdad será espetada y la persona se volverá indiferente a la religión espiritual eterna y verdadera del alma. Esas personas promueven el concepto de un estado seglar donde todos son indiferentes a la práctica de la religión. Uno nunca debe sin embargo ser indiferente a la religión espiritual eterna y verdadera. Los seglares se equivocan al pensar que quien se adhiere a la verdad suprema de la vida espiritual, es afectado por el sectarismo o un espíritu no generoso.

El Señor Supremo es eterno, verdadero, permanente y sempiterno; el ser viviente también posee estas mismas cualidades. La relación entre ellos es de tal modo eterna e indisoluble. El Señor Supremo es conciencia infinita. Merced a Su deseo omnipotente, la partícula consciente atómica (el ser viviente individual) llega a ser. Pese a esta diferencia, - el Señor siendo infinito y el ser viviente atómico -, el aspecto de la conciencia y espiritualidad es común a ambos. En tal sentido, la relación del individuo con el Señor Supremo se describe como de unidad y diferencia simultáneas. Puesto que para nosotros resulta imposible entender cómo dos cosas pueden ser simultáneamente una y distinta, los Gaudiya mahãjanas han añadido el adjetivo acintya o “inconcebible” a esta definición, llamando a su doctrina acintya-bhedãbheda. La implicancia es que solo podemos conocer esta relación a través de la Escritura revelada y aceptarla con fe.

En este mundo, las personas han presentado muchas doctrinas sobre la vida espiritual y la religión, sin una comprensión de esta relación básica entre el alma individual y Dios. Como se refiere en el Bhãgavatam: “Así pues, debido a sus diferentes naturalezas, los seres humanos tienen variedad de comprensiones diferentes”. (evam prakrti-vaicitryãd bhidyante matayo nrnãm). Puesto que las personas se hallan bajo la influencia de las cualidades de la naturaleza material, a saber, bondad, pasión e ignorancia, sus percepciones de la realidad difieren y así surge inevitablemente el conflicto entre ellas. Dado que la religión del amor de Mahãprabhu es universal, el estado seglar debería promoverla, pues solo por su influencia pueden eliminarse todas las riñas y conflictos. La religión del amor de Mahãprabhu, es el único camino para una paz mundial duradera.

Solo un verdadero santo, fijo en la religión eterna de la devoción a la Verdad Suprema única, puede armonizar todos los puntos de vista conflictivos y producir la paz duradera. Krishna es el origen de todas las encarnaciones, el Todo completo y es omnipenetrante. Todas las aparentes contradicciones se resuelven en El. Asimismo, el devoto que está exclusivamente consagrado al Señor es capaz de armonizar todas las diferentes posturas filosóficas desde su ventajoso punto trascendental. Por consiguiente, cuando se muestra preferencia por ese devoto, de hecho estamos siguiendo una política de tratamiento no preferencial hacia ninguna denominación religiosa.

En el segundo verso invocatorio del Srimad-Bhãgavatam, se ha descrito al santo no envidioso como una persona que está singularmente calificada para ocuparse en la religión eterna y verdadera de la cual se han descartado todas las tendencias engañadoras. La palabra mãtsarya (envidia) indica la incapacidad de tolerar la buena fortuna o felicidad de otro. La envidia entre las personas no permite la debida distinción entre el ser interno y el ser material. Esa envidia crea ideas filosóficas basadas en distinciones entre lo que posee alguien y lo que poseen los demás. Dicha envidia es lo que origina la guerra y demás perturbaciones. Por supuesto, en la dimensión divina existen variedades, mas la falta de unidad emergente de las mismas, no resulta en ningún conflicto real, porque cada persona está firmemente establecida en la verdad suprema no dual, la fuente de la armonía espiritual.

Por otro lado, es imposible armonizar la tendencia materialista con lo espiritual. Los fútiles esfuerzos por legislar la armonía entre estas realidades mutuamente contrarias, meramente contribuyen a aumentar la desarmonía y el desasosiego. El Sol que nos permite ver, no se compromete con la oscuridad que obstruye la visión. Similarmente, la naturaleza no envidiosa no puede acomodar la naturaleza envidiosa de lo mundano; antes bien, la aleja y proclama su conquista, tal como el Sol disipa la oscuridad y suscita todo lo auspicioso en el mundo. Así puede reinar la paz suprema en el mundo.

Al principio, el Bhãgavata parece condenar las prácticas espirituales como ser trabajar con un espíritu de renunciación o el cultivo del conocimiento. Sin embargo, acepta la necesidad de trabajar para la satisfacción del Señor Supremo y el cultivo del conocimiento en las categorías de sambandha, abhideya y prayojana en relación con Krishna. Cuando se ubican en el contexto de la devoción por Krishna, estas visiones contradictorias de la práctica espiritual son armonizadas. Para Mahãprabhu, el Srimad-Bhãgavatam es la única Escritura autorizada, que establece la norma de la doctrina y comportamiento Vaisnava. La verdadera paz en el mundo solo puede lograrse sobre la base de las conclusiones filosóficas puras establecidas por el Bhãgavatam. En esta publicación, El Arte del Sãdhanã, se citan diversos aspectos de las Escrituras Vaisnavas, - el Srimad-Bhãgavatam, Hari-bhakti-vilãsa y Caitanya Caritãmrta, a los fines de esclarecer los diferentes aspectos del sendero de la devoción.

Cada ser viviente único, es en esencia una parte de la Verdad Suprema única y no dual. A medida que uno toma refugio en esta Verdad Suprema y profundiza su conocimiento de esa relación eterna (sambandha), su comprensión del proceso (abhideya) por el cual llegar a la perfección última de la vida (prayojana) se esclarece. A medida que ocurre este desarrollo, la verdadera visión de igualdad y amistad entre los seres vivientes se vuelve una realidad.

Al referirnos al Bhãgavata, implicamos dos cosas diferentes. La primera es la Escritura, Srimad-Bhãgavatam. La segunda es el devoto Bhãgavata que ha establecido una relación con Bhagavãn, el Señor Supremo. Svarupa Dãmodara instruyó al brahmana de Bengala Oriental que estudiara el Bhãgavatam de un Vaisnava.

jãha bhãgavata para vaisnavera sthãne
ekãnta ãsraya kara caitanya-carane
caitanya bhakta-ganera nitya kara sanga
tabe ta jãnibe siddhãnta-samudra-taranga

"Ve y estudia el Bhãgavatam de un Vaisnava. Refúgiate exclusivamente en los pies de loto de Caitanya Mahãprabhu. Asóciate siempre con los devotos de Caitanya Mahãprabhu. Si haces todo esto, podrás zambullirte en el mar de Sus enseñanzas divinas”.

(Caitanya Caritãmrta 3.5.131-132)

siddhãnta baliye citte nã kara akasa
ihã haite krsna lãge sudrdha mãnasa

"En mérito a la pereza no dejes de meditar en las conclusiones de las Escrituras. Por el conocimiento del siddhãnta la mente se fijará en Krishna”.

(Caitanya Caritãmrta 1.2.117)

Una persona santa que está libre de la envidia y que ha estudiado el arte del sadhãna como lo enseñara Sri Caitanya, ha ingresado a las enseñanzas más confidenciales del Señor. Por oír el Bhãgavata de una persona así, es posible aprender su verdadero significado y acreditar la felicidad última. Por la gracia del arte del sadhãna de Sri Caitanya, es posible entender la naturaleza trascendental del cuerpo de Krishna Caitanya Mahãprabhu. A partir de ese conocimiento, llegamos a entender que la joya en el centro de las nueve islas de Navadvipa, el jardín divino de Isodyãna (1) es asimismo trascendental, como lo es la morada completa de Mahãprabhu.

El Señor dice, “Tanto el sonido divino como la forma divina son Mis cuerpos eternos” (sabda brahma param brahma mamobhe sãsvati tanu). La vibración sonora que designa al Señor Supremo, se conoce como sonido divino o sabda brahma. El evangelio de Caitanya Mahãprabhu es ese sonido divino. Atendiendo cuidadosamente al mismo, cualquiera puede lograr la comprensión de la forma del Param Brahman o divinidad en su aspecto más elevado y personal. Esto conlleva a degustar Su nombre encantador y siempre fresco, la forma, los atributos y pasatiempos, una fortuna que aleja toda atracción residual que pudiera albergarse respecto a los placeres sensuales. A medida que se comienza a experimentar el gozo del reino eterno, se podrá tener una percepción directa de la forma trascendental de Sri Caitanya Mahãprabhu, que entonces aparecerá como la Luna llena que asoma.

Quiera este libro, El Arte del Sadhãna, basado en las enseñanzas del Señor y los grandes devotos, ser siempre victorioso.

CAPITULO 1


LA PERFECCION EN LA ADORACION


La palabra vedãnta significa “el resultado final del conocimiento”. Es una referencia a los Upanisads, los libros finales de la revelación Védica o Sruti. Estos libros contienen los místicos vislumbres internos de los rsis y se consideran el fundamento de todo conocimiento espiritual en la India. La encarnación del Señor, Vedavyãsa, el compilador de la literatura Védia, compuso además los Vedanta sutras o Brahma sutras, de modo de resumir las enseñanzas de los Upanisads. La palabra sutra significa “aforismo” o “código”, una breve declaración enigmática tendiente a recordarnos uno de los aspectos cabales de la enseñanza Upanisádica.

Así pues, los Vedanta Sutras son los textos que se yerguen como el fundamento de toda la filosofía religiosa de la India. Ciertamente, los fundadores de toda Escuela de filosofía India (Sankara, Rãmãnuja, Vallabha, Visnusvãmi, Mãdhava y Nimbãrka) escribieron comentarios o bhãsyas sobre los sutras, a los fines de explicar su comprensión de la verdad suprema. La Escuela Gaudiya Vaisnava fundada por Caitanya Mahãprabhu también posee un comentario autorizado sobre esta importante Escritura, el Govinda-bhãsya de Baladeva Vidyãbhusana. Para los Gaudiyas sin embargo, el comentario emblemático del Vedanta Sutra es el Srimad Bhãgavatam, también compuesto por Vyãsadeva, donde los tres aspectos del conocimiento espiritual, sambandha, abhideya y prayojana, se enuncian claramente.

El Vedanta Sutra se divide en cuatro capítulos o adhyãyas y cada uno a su vez se subdivide en cuatro pãdas. Los capítulos primero y segundo tratan de sambandha-tattva, el tercero de abhidheyatattva y el cuarto de prayojana.

El primer capítulo del Vedanta Sutra se denomina samanvaya o ´síntesis’ pues organiza todos los conceptos de los Vedas y los Upanisads en un todo ordenado, centrado alrededor del concepto de Brahman, la Verdad Suprema. El segundo capítulo se denomina avirodha, que significa “consistencia” o “armonía”. Según Baladeva Vidyãbhusãna, en este capítulo todas las declaraciones de las Escrituras, aparentemente incongruentes, son armonizadas apuntando hacia el Brahman único o Señor Supremo. (1) (tad eva, aviruddhãnam srutinãm samanvayah sarvesvare siddhah). El tercer capítulo se denomina sãdhana o “el medio”. Analiza la devoción, que es el único medio para llegar al Brahman. El cuarto capítulo es phala o “el resultado”. El término prayojana o “propósito último” es asimismo utilizado para indicar el logro del Brahman.

Sri Caitanya Mahãprabhu explicitó las enseñanzas del Vedanta y Sus explicaciones fueron misericordiosamente registradas por Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi en el Caitanya Caritãmrta:

veda-sãstra kahe sambandha abhidheya prayojana
krsna prãpya sambandha bhakti prãpteyera sãdhana
abhideya-nãma bhakti prema prayojana
purusãrtha-siromani prema mahã-dhana

"El conocimiento Védico se subdivide en tres partes llamadas sambandha (“relaciones”), abhidheya (“procedimiento”) y prayojana (“la meta o fin”). El conocimiento de Krishna como el objetivo de la vida espiritual, se denomina sambandha. El conocimiento de que la devoción es el medio para llegar a El y obrar conforme a ello, se denomina abhidheya. La meta última de la vida o prayojana es el amor por Krishna o prema. Este prema es el mayor tesoro de la vida espiritual y es principal entre todos los objetivos de la vida humana”.

(Caitanya Caritãmrta 2.20.124-125)

En otra parte, Krishnadãsa repite lo mismo incluso más sucintamente:

veda-sãstre kahe sambandha abhidheya prayojana
krsna krsna-bhakti prema tina mahã-dhana

"El conocimiento Védico se subdivide en tres partes llamadas sambandha (“relaciones”), abhidheya (“procedimiento”) y prayojana (“la meta o fin”). Estos tres grandes tesoros son: Krishna, la devoción por Krishna y el amor por Krishna”.

En el Bhakti-rasãmrta-sindhu (1.1.1) Krishna se declara como el akhila-rasãmrta-murti o la personificación de las doce experiencias totales estéticas y de relacionamientos o rasas. Atento al conocimiento de sambandha, Krishna es la Verdad Suprema. El único medio para llegar a El, es el bhakti o la devoción y el amor por El es la meta última de las prácticas espirituales.

SAMBANDHA


En el Bhagavad-gitã el Señor Krishna dice:

vedais ca sarvair aham eva vedyo
vedãnta-krd veda-vid eva cãham

"Yo soy el objeto a ser conocido por todas las literaturas Védicas. Yo soy el autor de los Upanisads o Vedanta y el conocedor del verdadero significado del Veda”. (Gitã 15.15)

En el Svetãsvatara Upanisad, el Supremo es descrito como el Brahman sin atributos:

eko devah sarva-bhutesu gudhah
sarva-vyãpi sarva-bhutãntarãtmã
karmãdhyaksah sarva-bhutãdhivãsah
sãksi cetãh kevalo nirgunas ca

"No existe sino una Entidad Divina, que está oculta dentro de todos los seres.

Omnipenetrante, El mora dentro de toda cosa creada. El es el supervisor de todas las actividades, el refugio de todas las criaturas, el testigo, la conciencia, la cosa única existente.

El no tiene atributos”. (Svetãsvatara Upanisad 6.11)

El Srimad-Bhãgavatam sin embargo, demuestra que existe un aspecto de lo divino más allá incluso del Brahman. Es parãtpara o “allende eso que yace más allá”.

vadanti tat tattva-vidas
tattvam yaj jñãnam advayam
brahmeti paramãtmeti
bhagavãn iti sabdyate


"Los conocedores de la verdad han determinado que la sustancia suprema no dual es designada de tres formas: como Brahman, como Paramãtma y como Bhagavãn”. (Srimad-Bhãgavatam 1.2.11)

Bhagavãn o el aspecto personal del Supremo se conoce como Krishna, - krsnas tu bhagavãn svayam. (Srimad-Bhãgavatam 1.3.28)

harir hi nirgunah sãksãt purusah prakrteh parah

"El Señor Supremo Hari no es tocado por las cualidades materiales. El es la Persona Suprema, allende la naturaleza material”. (Srimad-Bhãgavatam 10.88.5)

ABHIDEYA


Hari o Krishna es el pratyag-ãtmã, el alma más íntima de cada individuo y solo es comprendido a través del bhakti o la devoción.

tvam pratyag-ãtmani tadã bhagavaty ananta
ãnanda-mãtra upapanna-samasta-saktau
bhaktim vidhãya paramãm sanakair avidyãgranthim
vibhetsyasi mamãham iti prarudham

"Por ocuparse en la devoción intensa a la Superalma, el Señor Supremo quien es infinito, definido solo por el gozo y en quien se encuentran presentes todas las potencias, cortará lentamente los apretados nudos de la ignorancia basados en los conceptos de “Yo y lo mío”.

(Srimad-Bhãgavatam 4.11.30)

Se refiere que el Brahman es incognoscible, inefable, inmanifiesto e imperceptible a los sentidos materiales. Aún así, no debe decirse que El es completamente inalcanzable. Si pensamos eso, luego perderemos la esperanza, lo cual es un serio impedimento para adoptar siquiera el servicio devocional. Por esa razón, Baladeva cita una línea del Kaivalya Upanisad: sraddhã-bhakti-dhyãnayogãd avaiti - “Se puede tener conocimiento directo de El a través de la disciplina de la fe, la devoción y la meditación”.

Baladeva explica además: “La fe es creencia firme; la devoción es una referencia a las numerosas prácticas devocionales que comienzan con oír y meditación significa pensar en el Brahman ininterrumpidamente, - siendo el pensamiento como una corriente de aceite. La palabra ‘yoga’ en el texto significa que la disciplina combina las tres prácticas en conjunto. La palabra avaiti - ‘él conoce’ significa tener sãksãtkãra - percepción directa o experiencia del Brahman”. (Govindabhãsya).

En el Bhagavad-gitã, Krishna dice que El solo puede ser conocido mediante la devoción (bhaktyã mãm abhijãnãti). El le confirma lo mismo a Uddhava en el Bhãgavatam: bhaktyãham ekayã grãhyah (11.14-21). El Mãthara-sruti glorifica aún más al bhakti:

bhaktir evainam sayati
bhaktir evainam darsayati
bhakti-vasah purusah
bhaktir eva bhuyasi


"La devoción Lo atrae, la devoción Lo revela, el Señor es influenciado por la devoción. Nada es más poderoso que el bhakti”.

Todos estos textos confirman que aunque el Señor es inconcebible e inmanifiesto, la devoción tiene el poder de revelar Su forma.

Un aforismo muy famoso de los Vedanta Sutras (3.2.24) - api samrãdhane pratyaksãnumãnãbhyãm - también connota el mismo tema. El sutra emerge en el contexto de la posible objeción de que la Superalma o el Param Brahman no puede ser percibido por la vista y demás sentidos. La primera palabra del aforismo, api, condena específicamente el concepto. Si uno se ocupa debidamente en las prácticas devocionales (samrãdhane), el Señor se torna accesible incluso a nuestros sentidos. Esto lo confirma el Sruti (pratyaksa) y el Smrti (anumãna). (1) En el comentario Govinda-bhãsya a este sutra, Baladeva cita dos versos del Sruti y dos del Bhagavad-gitã (Smrti) en respaldo del concepto de que ciertos devotos, fijos en el conocimiento ciertamente ven al Señor:

parãnci khãni vyatrnat svayambhus
tasmãt parãn pasyati nãntarãtman
kascid dhirah pratyag-ãtmãnam aiksad
ãvrtta-caksur amrtatvam icchan

"El Creador Auto-naciente hizo orificios que dan al exterior (haciendo los ojos en el cuerpo); por consiguiente los hombres miran hacia afuera y no ven el alma en el interior. Deseando la inmortalidad, ciertos hombres sabios orientan sus ojos hacia el interior y ven el atman que mora dentro”. (Katha Upanisad 2.1.1)

na caksusã gthyte nãpi vãcã
nãnyair devair tapasã karmana vã
jñãna-prasãdena visuddha-sattvas
tatas tu tam pasyati niskalam dhyãyamãnah

"Aunque El no puede ser visto con los ojos, descrito con palabras, revelado por los dioses, o comprendido a través de las austeridades o rituales, aquel cuyo propio ser ha sido purificado por el conocimiento [Escritural] puede Verlo en Su totalidad, por la meditación” (Mundaka Upanisad 3.1.8)

También en el Bhagavad-gitã, Krishna confirma aún más la posibilidad de una visión directa del Señor:

nãham vedair na tapasã
na dãnena na cejyayã
sakya evam-vidho drastum
drstavãn asi mãm yathã
bhaktyã tv ananyayã sakya
aham evam-vidho ‘rjuna
jñatum drastum ca tattvena
pravestum ca parantapa

"Yo no puedo ser visto de la misma manera en que tú me has visto, simplemente mediante el estudio del Veda, ni a través de serias penitencias, la caridad o la adoración. Oh Arjuna, es solo mediante el servicio devocional cabal, que Yo puedo ser conocido de este modo, que puedo ser Visto y ciertamente penetrado”. (Gitã 11. 53-54)

La frase “de la misma manera” (evam-vidho) en estos versos, se refiere a la forma humana de Krishna. Baladeva concluye: “Por consiguiente, por la ejecución perfecta del servicio devocional (samyag-bhaktyã) el Señor puede ser ciertamente percibido. En ese momento, los ojos y demás sentidos, se saturan de devoción, brindando así la habilidad para conocerLo”. (2)

En cuanto la persona (el “individuo sabio” o dhira del verso del Katha Upanisad antes citado) cesa de buscar la satisfacción de sus propios sentidos, obtiene el amor por Krishna, en el cual solo busca el placer de los sentidos de Krishna. En el contexto de los comentarios de Baladeva sobre el Vedanta Sutra, tal persona obtiene la visión divina cuando sus ojos están untados con el ungüento del amor.

Esto lo califica para contemplar la forma divina de Syãmasundara de belleza sin par.

LAS DIFERENTES FORMAS DE YOGA


En algunas secciones, las Escrituras glorifican la actividad ritual o las obras desinteresadas como el mejor medio para el logro espiritual o abhidheya; en otras, glorifican el conocimiento. Estos son también conocidos como yogas o disciplinas espirituales. Yoga significa además “unirse con lo supremo”. Los yogas antes mencionados son así conocidos como karma-yoga y jñãna-yoga. Es un hecho, sin embargo, que el proceso supremo para lograr la perfección espiritual es la devoción o Bhakti-yoga. Bhakti es completamente independiente de cualquier otra clase de proceso, mientras que el karma, jñãna y yoga reposan todos en el bhakti para conceder sus plenos resultados. Esto se declara en el Caitanya Caritãmrta (2.22.17):

krsna-bhakti haya abhideya pradhãna
bhakti-mukha-niriksaka karma-yoga-jñãna

"Las recompensas primarias del karma, jñãna y yoga místico, a saber, el disfrute de los sentidos, la liberación y los poderes místicos, son consideradas por los devotos como sumamente insignificantes. Estos procesos no poseen una fuerza independiente para dispensar recompensas en los practicantes. Hasta la propia liberación se alza con las manos juntas aguardando la oportunidad de servir al bhakti. Las otras metas de la vida, la religiosidad, la riqueza y el disfrute de los sentidos, dependen aún más del bhakti y aguardan quietas su mirada misericordiosa”.

Pese a que todo el Bhagavad-gitã trata del tema del yoga, el sexto capítulo en particular, discute la forma meditativa de la disciplina yóguica, (el sistema óctuple de yoga) usualmente equiparado con el término yoga. Al final de ese capítulo, hay dos versos que expresan claramente que de todos los yogas, el Bhakti yoga o disciplina de la devoción, es el mejor. (3) En su explicación a estos versos, nuestro ãcãrya predecesor, Bhaktivinoda Thãkura ha explicado el significado del término yoga y analizado las diferencias entre los diferentes tipos de práctica yóguica: “Un trabajador fruitivo (sakãma-karmi) no puede ser llamado yogui, pues este término solo es aplicable al obrero desinteresado: el filósofo, el seguidor del sendero místico óctuple y el practicante del servicio devocional. La propia palabra yoga se refiere al sendero gradual de desarrollo espiritual. Toda persona que adopte el yoga, está en vías de una experiencia directa con el Espíritu Supremo.

“El yoga de la acción desinteresada, es el primer paso en este sendero, y cuando el conocimiento y la renunciación se suman a este sendero, el aspirante avanza al nivel de jñãna-yoga. Cuando se añade la meditación directa en el Señor Supremo a las demás cualidades, luego se avanza a la etapa de practicante del sistema óctuple de yoga o astãnga yoga. La cuarta y última etapa es cuando se suma el sentimiento de amor por la Persona Suprema, a estas disciplinas.

“El buscador del bien último se ocupará verdaderamente en la disciplina espiritual del yoga. A medida que se adoptan las prácticas de cada etapa sucesiva de desarrollo, le sucederán la necesidad de cultivar una vigorosa determinación y fe en dichas prácticas. Sin embargo, a medida que se progresa, finalmente se tendrá que descartar la estricta adhesión a las detalladas prácticas de ese nivel particular. Si se permanece apegado a una u otra de estas etapas sin continuar adelante, la persona se identifica con la práctica de yoga parcial a la cual se limitó. Como resultado, algunos son llamados karma-yoguis, otros son jñãna-yoguis y otros más astãnga-yoguis o bhakti-yoguis.

“Krishna dice: ‘Por consiguiente, Oh Arjuna, todo aquel cuyo objetivo exclusivo sea ocuparse en la devoción solo a Mí, es superior a las otras tres clases de yoguis. Por lo tanto, debes volverte un yogui, esto es, un bhakti-yogui. A través del yoga de la acción falta de deseos, se avanza en el conocimiento; a través del yoga del conocimiento, se avanza al yoga de la meditación en el Señor Supremo y a partir de allí, finalmente se progresa al yoga de la devoción, caracterizado por el amor a la Persona Suprema’”.

En su comentario a estos versos, Visvanãtha Cakravarti escribe:

karmi jñãni ca yogi matah/astãngayogi
yogitarah/sravana-kirtanãdi-bhaktimãms tu yogitama ity arthah:

“El karmi y el jñani son considerados yoguis. El astãnga-yogui, el seguidor del sistema óctuple de yoga de Patañjali, es considerado como un espiritualista superior a los dos antes mencionados. Pero el mejor de todos los yoguis, es aquel que practica actos devocionales como oír y cantar”.

Así pues, el devoto no se interesa en las otras prácticas de yoga, que son parciales. El devoto no solo las considera incompletas sino incluso defectuosas debido a la presencia del deseo egocéntrico implícito en su práctica. El Señor hizo la siguiente declaración a Uddhava:

tasmãd mad-bhakti-yuktasya
yogino vai mad-ãtmanah
na jñãnam na ca vairãgyam
prãyah sreyo bhaved iha
yat karmabhir yat tapasã
jñãna-vairãgyatas ca yat
yogena dãna-dharmena
sreyobhir itarair api
sarvam mad-bhakti-yogena
mad-bhakto labhate’ñjasã
svargãpavarge mad-dhãma
kathamcid yadi vãñchati
na kincid sãdhavo dhirã
bhaktã hy ekãntino mama
vãñchanty api mayã dattam
kaivalyam apunarbhavam

"Para el yogui consagrado que Me ha entregado sus pensamientos, ni el conocimiento ni la renuncia se consideran como fuentes del bien verdadero en este mundo. Todos los resultados obtenidos a través de las prácticas rituales, la penitencia, la filosofía, la renunciación, la disciplina yóguica, la caridad o ejecución de los deberes prescritos, son fácilmente obtenidos por Mis devotos a través de la práctica del servicio devocional a Mí. Mis devotos santos, pacientes y de mente sencilla no desean nada de todo esto; de todos modos, Yo dispensaré toda recompensas sobre ellos, incluyendo aún la liberación y la libertad del renacimiento”.

(Srimad Bhãgavatam 11.20.31-34)

Por consiguiente, excepto el servicio devocional, las prácticas místicas son como los colgajos en el cuello de un chivo, no cumplen ninguna función digna. Por esa razón, la persona inteligente deja de lado la inútil tendencia a buscar el disfrute sensual y la liberación y cultiva la devoción pura mediante la práctica del Bhakti yoga.

EL PROCESO PERFECTO DE ADORACION


La palabra samrãdhana hallada en el aforismo del Vedanta Sutra, antes citada, es también significativa. Proviene de la raíz verbal rãdh, que significa “adorar”. El prefijo sam significa “completo o perfecto”. También derivado de la misma raíz, es el nombre de la potencia interna de Krishna, Sri Rãdhã. Rãdhãrãni es la perfecta adoratriz de Krishna, como se indica en el verso del Bhãgavatam hablado por las gopis en la descripción del rãsa-lilã:

anayãrãdhito nunam
bhagavãn harir isvarah
yan no vihãya govindah
prito yãm anayad rahah

"Ciertamente, el Señor Supremo, el controlador supremo ha sido perfectamente adorado por Ella (Radha). Es por esa razón que Govinda se complació tanto con Ella que la llevó a un lugar apartado, dejándonos a todas detrás”.

(Srimad Bhãgavatam 10.30.28)

Las enseñanzas de Caitanya Mahãprabhu pueden resumirse como sigue:

ãrãdhyo bhagavãn vrajesa-tanayas tad-dhãma vrndãvanam
ramyã kãcid upãsana vraja-vadhu-vargenã va kalpitã
srimad-bhãgavatam pramãnam amalam premãm pumartho mahãn
sri-caitanya-mahãprabhor matam idam tatrãdarah nah parah

"El objeto de adoración (ãrãdhya) es el Señor en Su forma como el hijo del Rey de Vraja. Su morada es Vrndavana y las pastoras que viven allí con El, la principal de las cuales es Rãdhikã, son Sus adoradoras perfectas o sãmrãdhikas. El muy encantador método de adorar al Señor Supremo es el ideado por esas gopis. La fuente más autorizada de revelación divina es el Srimad Bhãgavatam.

El amor por Krishna o prema es la quinta y última meta de la vida humana. Estos son los principios básicos de la creencia de Sri Caitanya Mahãprabhu y nosotros consideramos esta doctrina como suprema”.

La conclusión es que la adoración de Krishna siguiendo a Srimati Rãdhãrãni es el proceso espiritual justificable llamado samrãdhanã, “el proceso más perfecto de adoración”. Toda actividad de adoración en la cual falte el elemento del prema no resultará en una visión directa de la Persona Suprema.

En el Caitanya Caritãmrta se hallan las siguientes rimas:

jñãna-karma-yoga-dharme nahe krsna vasa
krsna-vasa-hetu eka prema-bhakti-rasa

"Siguiendo los senderos del conocimiento filosófico especulativo, la actividad fruitiva o el yoga místico para controlar los sentidos, no se puede conquistar a Krishna. La única forma de ganar Su amor es a través del gusto de la devoción en amor extático”.

(Caitanya Caritãmrta 1.17.75)

aiche sãstra kahe karma jñãna yoga tyaji
bhaktye krsna vasa haya bhaktye tãnre bhaji

"Tales Escrituras expresan que se debe abandonar la actividad fruitiva, el conocimiento especulativo y el sistema de yoga místico. Krishna es conquistado por la devoción. Por consiguiente, yo Lo adoro con devoción”.

(Caitanya Caritãmrta 2.20.136)

Sin devoción pura, el despertar del amor extático es imposible. La devoción pura o uttama bhakti como la describe Rupa Gosvãmi es el cultivo de conciencia de Krishna caracterizado por la ausencia de todo otro deseo ajeno a Krishna. Rupa Gosvãmi observa además que dicho cultivo no debe debilitarse con el aditamento mezclado de prácticas que son apropiadas para los senderos de la especulación filosófica y la acción fruitiva. Tras repetir esta misma descripción en el Caitanya Caritãmrta, Krishnadãsa Kavirãja continúa diciendo:

ei suddha-bhakti ihã haite premã haya
pañcarãtre-bhãgavate ei laksana kaya

"Esta es la definición de servicio devocional puro a partir del cual se desarrolla el amor extático. Las características de dicho amor se describen en literaturas como el Bhãgavata y el Pañcarãtra”. (4) (Caitanya Caritãmrta 2.19.169)

El Pañcarãtra define específicamente al servicio devocional como la ocupación de los sentidos en el servicio del Propietario de los Sentidos. Añade que este servicio ha de estar libre de toda contaminación de identidad con el cuerpo e inmaculado, estando exclusivamente fijo en el Señor.

(Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.1.2; Caitanya Caritãmrta 2.19.170):

sarvopãdhi-vinirmuktam
tat-paratvena nirmalam
hrsikena hrsikesasevanam
bhaktir ucyate

Y en el Bhãgavatam, se brinda la siguiente descripción ampliada de Kapiladeva a su madre Devahuti:

mad-guna-sruti-mãtrena
mayi sarva-guhãsaye
mano-gatir avicchinnã
yathã gangãmbhaso ‘mbudhau
laksanam bhakti-yogasya
nirgunasya hy udãhrtam
ahaituky avyavahitã
yã bhaktih purusottame

"La señal primaria de que la unión devocional pura, libre de toda cualidad material, ha aparecido en el corazón de alguien se presenta cuando, al oír sobre Mis cualidades, los pensamientos de esa persona son irresistible e inmediatamente atraídos hacia Mí, el morador interno de cada ser, de la misma manera en que las aguas del Ganges fluyen hacia el mar.

Como la corriente del Ganges, esa devoción por la Persona Suprema es inmotivada y sin impedimentos”. (Srimad Bhãgavatam 3.29.10-11)

sãlokya-sãrsti-sãmipya
sãrupyaikatvam apy uta
diyamãnam na grhnanti
vinã mat-sevanam janãh
sa eva bhakti-yogãkhya
ãtyantika udãhrtah
yenãtivrajya tri-gunam
mad-bhãvãyopapadyate

"A menos que se le asegure el servicio al Señor, el devoto puro no acepta ninguna clase de liberación, ya se trate de la residencia en el mismo planeta, iguales opulencias que el Señor, la cercanía de El, tener la misma forma que el Señor o la unión monista, aunque las mismas puedan ser ofrecidas al devoto por el Señor. “Así pues he descrito el nivel superlativo de lo que se conoce como Bhakti yoga. Dominando esta disciplina, se pueden superar las tres cualidades de la naturaleza material y alcanzar el verdadero sentimiento (bhãva) por Mí”.

(Bhãgavatam 3.29.12-13)

Las citas anteriores demuestran que las escuelas de pensamiento Bhãgavata y Pãñcarãtrika, en definitiva arriban a la misma conclusión.

Todo aquel que se ocupe en la práctica del servicio devocional es gradualmente liberado de los malos hábitos (anarthas) que le dificultan el avance espiritual. A medida que las anarthas remiten, se vuelve fijo en sus prácticas devocionales y esta firmeza le permite ejecutarlas con pureza y profundo apego. El devoto luego continúa desarrollando un gusto real (ruci) el cual, al ser reforzado, progresa hacia la emoción divina y los éxtasis preliminares de la etapa de bhãva. A partir de allí no tarda en alcanzar el nivel de amor extático llamado prema. El progreso del devoto no se detiene sin embargo en este nivel de perfección. Hay numerosos niveles que se desarrollan dentro del amor extático, a saber, sneha, mãna, pranaya, rãga, anurãga, bhãva y mahãbhãva.

PRAYOJANA


El cuarto capítulo del Vedanta Sutra es llamado “los resultados”. La primera sección o adhikarana de este capítulo se denomina ãvrtty-adhikarana o “repetición”. El sutra atento al cual se designa a esta sección es ãvrttir asakrd upadesãt: “Uno debe ocuparse en la práctica reiterada de oír y cantar o la meditación continua en el Supremo, pues esta instrucción ha sido brindada una y otra vez”.

(Vedanta Sutra 4.1.1)

Baladeva Vidyabhusana comprende que esta instrucción está contenida en las palabras repetidas nueve veces en el Chãndogya Upanisad:

sa ya eso’nimaitad-ãtmyam idam sarvam tat satyam sa
ãtmã tat tvam asi svetaketo:

“Eso que es lo más pequeño de lo pequeño de lo cual se crea todo lo que existe, oh Svetaketu, Es la verdad y es el Ser. Oh Svetaketu, tú eres eso”. El Ser en este caso significa el Brahman Supremo. Las palabras tat tvam asi también pueden comprenderse como “tú eres Suyo”.

De tal modo, es bastante lógico que el énfasis en el sonido se halle nuevamente al final del Vedanta Sutra en su aforismo último: anãvrttih sabdãt anãvrttih sabdãt - La revelación nos dice que nunca regresamos. La revelación nos dice que nunca regresamos”. (Vedanta Sutra 4.4.22)

El significado es que cuando uno conoce la verdadera identidad del Señor, uno llega a Su morada Goloka por la influencia del servicio devocional. Una vez así liberado, nunca regresa a este mundo del nacimiento y la muerte repetidos. La prueba de ello se encuentra en “sonido” o revelación (sabdha).

Los pasajes relevantes que Baladeva cita de las Escrituras reveladas son:

etena pratipadyamãnã imam mãnavam ãvartam nãvartante

"Aquellos que se han refugiado en el Brahman y se hallan en tal sentido liberados, nunca regresan a este mundo mortal del nacimiento y la muerte repetidos”.

sa khalv evam vartayan yãvad ãyusam brahma-lokam abhisampadyate
na ca punar ãvartate na ca punar ãvartate

"La persona liberada permanece como tal durante toda su vida y luego después de la muerte va a Brahmaloka, de donde nunca retorna, de donde nunca retorna”.

(Chãndogya Upanisad 8.15.1)

Krishna confirma esta declaración en el Gitã con dos importantes versos:

mãm upetya punar janma
duhkhãlayam asãsvatam
nãpnuvanti mahãtmãnah
samsiddhim paramãm gatãh
ãbrahma-bhuvanãl lokãh
punar ãvartino ‘rjuna
mãm upetya tu kaunteya
punar janma na vidyate

"Los grandes devotos que llegan al nivel de participar en Mis pasatiempos divinos, una vez habiendo llegado a Mí, nunca más aceptan un nacimiento transitorio, que es la habitación de la agonía. Oh Arjuna, desde el planeta del Señor Brahmã hacia abajo, los residentes de todos los planetas están naturalmente sujetos al nacimiento y la muerte repetidos. Pero, habiendo llegado a Mí, Oh Kaunteya, no hay renacimiento”.

(Gitã 8.15-16)

La repetición de la frase anãvrttih sabdãt es una indicación de que el Vedanta Sutra finaliza con estas palabras. (5) Por supuesto, para los devotos, el prema, que es bhakti en su forma más pura, es su propia recompensa. Los devotos están por consiguiente dispuestos a nacer en cualquiera de las especies inferiores en la medida que se les asegure algún servicio al Señor, que es el mayor bien en lo que a ellos respecta. Esta actitud es ejemplificada por el Señor Brahmã en sus plegarias a Gopãla Krishna:

tad astu me nãtha sa bhuri-bhãgo
bhave’tra vãnyatra tu vã tirascãm
yenãham eko’pi bhavaj-janãmãm
bhutvã niseve tava pãda-pallavam

"Oh mi Señor, permíteme tener esa gran fortuna, ya sea en esta vida o en otra, aunque sea en el cuerpo de una criatura inferior, donde pueda vivir entre Tus devotos íntimos y servir a Tus pies de loto”.

(Srimad Bhãgavatam 10.14.30)

Srila Bhaktivinoda Thãkura repite el mismo sentimiento en una de las canciones de su Gitãvali:

janmãobi moe icchã jadi tora
bhakta-grhe jani janma ha-u-mora
kita janma hau jathã tuwã dãsa
bahirmukha brahmã nãhi ãsa

"Oh Señor, si es Tu deseo que vuelva a nacer, concédeme el nacimiento en la casa de un devoto. Incluso me convertiré con agrado en un gusano o un insecto en tanto pueda ser Tu sirviente, mas no tengo interés en volverme un Brahmã que no tenga interés en Tu servicio”.

¿QUE ES SADHANA BHAKTI?


De esta forma, el bhakti es tanto el abhideya como el prayojana, tanto el medio hacia la perfección como la propia perfección. Se explica que hay tres niveles de bhakti: la devoción en la práctica (sãdhana-bhakti), la devoción en el nivel de éxtasis (bhãva-bhakti) y la devoción en el nivel del amor puro (prema-bhakti). El bhãva-bhakti se obtiene cuando el servicio devocional ha madurado con la práctica y cuando se intensifica se convierte en prema-bhakti.

El servicio devocional en la práctica es definido por Rupa Gosvãmi en el Bhakti-rasãmrta-sindhu, como sigue:

krti-sãdhyã bhavet sãdhyabhãva
sã sãdhanãbhidhã
nitya-siddhasya bhãvasya
prãktatyam hrdi sãdhyatã

"Esa devoción que es ejecutada por los sentidos y que se aboca al logro del bhãva, es llamada sãdhana-bhakti. El bhãva que anhela, es eternamente perfecto y se manifiesta simplemente en el corazón del practicante”.

(Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.2)

Aquí, Rupa Gosvãmi nos previene contra una mala interpretación del término sãdhana. A través de la ejecución de los principios regulativos de la devoción, uno no crea ni produce el bhãva-bhakti o sentimiento devocional. El sentimiento devocional o bhãva es una manifestación de la potencia interna de Krishna y de tal modo, es eternamente perfecto o nitya-siddha. La devoción es el humor natural eterno del ser viviente y mediante la práctica del servicio devocional, es revelada en el corazón del devoto. Así es como debemos entender el objeto de la práctica. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi explica este verso como sigue:

sravanãdi-kriyã tãra svarupa-laksana
tatastha-laksane upajãya prema-dhana
nitya-siddha krsna-prema sãdhya kabhu naya
sravanãdi-suddha-citte karaye udaya

"Las actividades de oír, cantar, recordar y demás, conforman la característica esencial (svarupa-laksana) del servicio devocional. Su característica marginal (tatastha-laksana) es que despierta el amor puro por Krishna. Nunca es posible crear amor puro por Krishna; antes bien, aparece en el corazón que ha sido purificado por las prácticas devocionales como oír y cantar”.

(Caitanya Caritãmrta 2.22.103-4)

En su Amrta-pravãha-bhãsya, Bhaktivinoda Thãkura elabora sobre estos versos como sigue: “La característica esencial del servicio devocional consiste en actividades como oír y cantar sobre Krishna con la actitud apropiada. Esta característica resulta en el tesoro del prema que se manifiesta cuando el practicante abandona todos los demás deseos y corta toda relación con las actividades fruitivas y la búsqueda de la liberación. El amor por Krishna es nitya-siddha (eternamente auto manifestado). No puede lograrse por ningún medio excepto el servicio devocional puro. Brota en la mente que ha sido purificada por el proceso del servicio devocional en la práctica. Por consiguiente, actividades tales como el canto puro y oír, son los elementos esenciales del servicio devocional en la práctica”.

VAIDHI BHAKTI


El servicio devocional en la práctica es de dos tipos: vaidhi bhakti (“devoción basada en los principios regulativos”) y rãgãnugã-bhakti (“devoción atento al despertar del amor espontáneo”).

Estos han sido explicados asimismo en el Caitanya Caritãmrta:

rãga-hina jana bhaje sãstrera ãjñãya
vaidhi bhakti bali tãre sarva-sãstre gãya

"Aquel que no tiene apego espontáneo por el Señor, Lo adora porque lo ordenan las Escrituras. Todas las Escrituras llaman a ese servicio devocional vaidhi-bhakti”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.106)

La palabra rãga significa un deseo natural por el Alma Suprema, un apego o afecto natural. Si dicho afecto natural no ha surgido en el corazón, mas ha desarrollado fe en los mandatos Escriturales tras oír a las personas santas, puede realizar servicio devocional comenzando con aceptar a un guru.

Dicho servicio devocional es denominado vaidhi bhakti. Hay sesenta y cuatro actividades diferentes y prohibiciones que conforman este tipo de devoción regulada. Las tres principales regulaciones son tomar refugio en un maestro espiritual, ser iniciado por él y servirlo. Entre las restantes sesenta y una actividades, cinco se consideran de suma importancia: asociarse con devotos, cantar los Santos Nombres, oír el Bhãgavatam, residir en Mathurã (el santo dhãma) y adorar a la Deidad con fe. Basta un pequeño esfuerzo en estas actividades para que el practicante desarrolle amor por Krishna. Las grandes autoridades o mahãjanas dicen que ya sea que se practique solo una de estas cinco actividades o todas ellas, a menos que se practique con constancia o nisthã, no se es lavado por las olas del prema. Nisthã fue definido por Jiva Gosvãmi como aviksepena sãtatyam, o estabilidad sin distracción. La idea es que uno debe estar fijo en una práctica particular con fe inquebrantable:

eka anga sãdhe keha sãdhe bahu anga
nisthã haile upajaya premera taranga

"Ya sea que la persona ejecute solo uno o muchos de los procesos del servicio devocional, las olas del amor por Dios emergerán, si practica con firme determinación o nisthã”.

(Caitanya Caritãmrta 2.22.130)

En otra parte, Mahãprabhu dice que los nueve tipos de devoción enunciados por Prahlãda son los mejores entre las sesenta y cuatro prácticas devocionales. De estos nueve, los primeros tres (oír, cantar y recordar) se consideran superiores. De estos tres, el kirtana es el mejor. El kirtana en sí, se clasifica a su vez en varias categorías: glorificación de los nombres de Krishna, Su forma, Sus atributos y Sus actividades. De éstos, se concede el sitio de honor al canto de Sus nombres. Todo aquel que adopte el canto de los Santos Nombres con constancia, es seguro que obtendrá la misericordia del Nombre y pronto degustará el sabor del amor por Dios”.

RÃGÃNUGA BHAKTI


Las grandes autoridades o mahãjanas dicen que la práctica de la devoción con pureza sobre la fuerza de los mandatos Escriturales conduce al aspecto majestuoso del Señor en la morada de Vaikuntha, no a ese aspecto del Señor que reside en Vraja. Para llegar a Vraja, uno debe adoptar la práctica del rãgãnugã bhakti. Esto se declara en el Caitanya Caritãmrta (1.3.15):

sakala jagate more kare vidhi-bhakti
vidhi-bhaktye vraja pãite nãhi sakti

"Todos Me adoran en todo el mundo conforme a los mandatos Escriturales; mas por este proceso de vaidhi bhakti no se pueden obtener los humores amorosos de Vraja”.

Los versos precedentes ciertamente nos informan que solo la adoración en el sendero de rãga puede resultar en obtener el servicio de Krishna en Vraja. Sin embargo, lo que debemos tratar de entender aquí es lo siguiente: si uno piensa fundado en ello que puede prescindir de los diversos principios regulativos del vidhi-mãrga sin antes adquirir la disposición para la manifestación del rãgãnugã bhakti, tal persona se convertirá en un religioso hipócrita, un pretencioso y un prãkrta-sahajiyã. Por esta razón, Bhaktivinoda Thãkura ha escrito en su canción Krsna-nãma dhare kata bal?:

vidhi-mãrga-rata jane svãdhinatã ratna dãne
rãga-mãrge karãn pravesa
rãga-vasavarti haiyã pãrakhya bhãvãsraye
labhe jiva krsna-premãvesa

"A la persona fija en los principios regulativos, el Santo Nombre le concede la joya de la independencia, ubicándola en la senda de la devoción espontánea. Esa persona, superada por el apego espontáneo al Señor, se ampara en el humor parakiyã y continúa absorbiéndose en el amor por Krishna”.

Quien se aboque a la meta última del amor puro por Krishna debe comenzar por tomar refugio en un maestro espiritual, de acuerdo a los mandatos de las Escrituras y siguiendo el vidhi-mãrga cantando continuamente los Santos Nombres del Señor, muy rápidamente obtendrá las calificaciones necesarias para la manifestación del afecto espontáneo. A medida que se van destruyendo los elementos indeseables de nuestro carácter (anarthas), despierta automáticamente el afecto espontáneo. Por otro lado, si uno no domina estos elementos indeseables, la discusión de temas para los cuales no está calificado, tendrá consecuencias desastrosas.

Es prematuro pensar que en cuanto uno se ha refugiado en su maestro espiritual tiene el derecho de saborear libros tales como el Rãsa-pañcãdhyãya Bhagavata, Gopigitã, Uddhava-samvãda o Govinda-lilãmrta y el Krsna-bhãvanamrta, las canciones de Candidãsa y Vidyãpati; el Jagannãthavallabha-nãtaka, Krsna-karnãmrta, Gitã-govinda y otros libros de este tipo. La consecuencia inevitable de este ingreso precoz a las cuestiones de los pasatiempos conyugales de Krishna, son que uno cae en la actividad sexual ilícita.

LA FE ES LA SEMILLA DE LA ENREDADERA DEVOCIONAL


La fe es la semilla de la enredadera devocional. La semilla de la enredadera del vaidhi-bhakti es la fe en los principios regulativos dados en la Escritura; la semilla de la enredadera del rãgãnugã-bhakti es la fe basada en el deseo intenso del amor espontáneo de los residentes de Vraja. Quien tenga fe, es apto para la práctica de la devoción (sraddhãvãn jana haya bhakti-adhikãri - Caitanya Caritãmrta 2.22.64). Si no se posee esta fe basada en un deseo intenso (lobha-mulã sraddhã), luego son inevitables varias caídas en la práctica del rãgãnugã-bhakti. Por otro lado, si se ha adquirido dicha fe, uno podrá escuchar constantemente los pasatiempos nectáreos de Vrajendranandana, como ser el rãsa-lilã y la suprema devoción que emerge de dicho apego, limpiará el corazón del mal del deseo material. Con la disolución del deseo mundano, surge una intensa urgencia por servir los sentidos de Madana-mohana, el Cupido trascendental que encanta al Cupido mundano con Su belleza. Es solo a esa altura del avance espiritual, que uno podrá ocuparse debidamente en las prácticas del rãgãnugã-bhakti, como ser oír, cantar y meditar en los asta-kãliya-lilãs. En tanto los deseos materiales estén presentes en el corazón, es muy posible que un esfuerzo concertado por ingresar a la cuestión esencial erótica como las descritas en el Gita-govinda de Jayadeva, tengan resultados inauspiciosos.

Se debe ser cuidadoso en acatar la directiva del guru estrechamente; hay muchos peligros cuando se trata de seguir el vraja-bhãva por cuenta propia. Se debe seguir el proceso brindado por un guru fidedigno, ocuparse cuidadosamente en las actividades devocionales prescritas por él. A medida que el discípulo así lo hace, gradualmente limpiará su corazón de todos los elementos indeseables y luego, con buena fortuna, progresará a través de las etapas descritas por Rupa Gosvãmi, nisthã, ruci, ãsakti, luego bhãva y prema. Se debe prestar una especial atención a no caer en la peligrosa trampa de considerarse un devoto avanzado. Puesto que Mahãprabhu nos ha asegurado que el namabhajana es la mejor de todas las prácticas devocionales y el origen de toda perfección, debemos tener la certeza que el nãma-bhajana es lo apropiado para cualquier nivel de la vida devocional, el de principiante, practicante o alma perfecta”. (6)

sadã nãma laibe yathã-lãbhete santosa
ei tã ãcãra kare bhakti-dharma-posa

"Siempre se debe cantar el Santo Nombre y estar satisfecho con lo que sea que le toque a uno en suerte. Esa conducta es propicia para el desarrollo de la devoción”.

(Caitanya Caritãmrta 1.17.30)

Puesto que el canto del Santo Nombre es la única práctica y puesto que solo el Santo Nombre es el único objeto de práctica, uno debe esforzarse con gran determinación por tomar refugio en el Santo Nombre, en todo momento y circunstancia. Si podemos hacerlo, el Santo Nombre dispensará Su misericordia sobre nosotros y destruirá todas las anarthas en nuestros corazones, causando que se manifieste todo lo auspicioso. Cuando brota un sentimiento purificado por el nombre de Krishna, luego brota asimismo la misma clase de amor purificado por lo Nombrado. A esta altura se hacen posibles los sentimientos purificados de rãga.

isat vikasi punah dekhãya nija-rupa-guna
citta hari laya krsna pãsa
purna vikasita haña vraje more jãya lañã
dekhãya nija svarupa vilãsa

"Cuando el Nombre se revela aún levemente, me muestra mi propia forma espiritual y características. Roba mi mente y la lleva al lado de Krishna. Cuando el Nombre se revela completamente, me lleva directamente a Vraja, donde me muestra mi rol personal en los pasatiempos eternos”.

La conclusión luego es que la adoración del Santo Nombre es el mejor medio para desarrollar nuestra actitud devocional y en tal sentido el medio a través del cual se revela nuestro temperamento individual en Vraja. Adoptar el canto del Santo Nombre es de tal modo, embarcarse en el camino a la perfección de la adoración.

CAPITULO II


EL PODER PURIFICANTE DEL SERVICIO


En el Bhagavad-gitã, el Señor declara:

daivi hy esã gunamayi
mama mãya duratyayã
mãm eva ye prapadyante
mãyãm etãm taranti te

"La energía externa consistente en las tres cualidades, se halla divinamente apoderada y así pues es imposible de superar. Todo aquel que se rinda a Mí, sin embargo, puede pasar por encima de esta maya”. (Bhagavad-Gitã 7.14)

Visvanãtha Cakravarti observa que este verso suscita la pregunta: “En vista de los grandes beneficios que suceden por rendirse al Señor, ¿porqué entonces no hay más personas inteligentes que así lo hagan?” La breve respuesta brindada por Visvanãtha es que esas personas se consideran a sí mismas inteligentes, pero en realidad no lo son. Los verdaderamente inteligentes, los verdaderamente sabios, ciertamente que se entregarán al Señor. Aquellos que carecen de esa piedad continúan siendo kupanditas antes que supanditas, las personas cuya erudición ha sido empleada para el provecho personal y el engrandecimiento personal antes que para la satisfacción del Señor. A los fines de aclararlo, Krishna prosigue diciendo:

na mãm duskrtino mudhãh
prapadyante narãdhamãh
mãyayãpahrta-jñanã
ãsuram bhãvam ãsritãh

"Los malvados no se rinden a Mí. Ellos son necios y lo más bajo de la humanidad; su inteligencia les ha sido robada por la ilusión y han tomado refugio en una mentalidad demoníaca”. (Gitã 7.15)

Srila Visvanãtha Cakravarti Thãkura comenta sobre este verso que hay cuatro clases de personas inicuas (duskrtina) que no se rinden al Señor: (1) los necios (mudhãh), (2) lo más bajo de la humanidad (narãdhamãh), (3) aquellos cuyo conocimiento ha sido robado por la ilusión (mãyayãpahrta-jñãnãh) y (4) quienes poseen mentalidad demoníaca (ãsuram bhãvam ãsritah).

Continúa analizando las características de cada uno de estos tipos: (1) Los necios. Eke mudhãh pasu-tulyãh karminah. Estos son los trabajadores fruitivos, al mismo nivel que los animales. Ellos no tienen consideración por las delicias eternas de la filosofía consciente de Krishna, sino antes bien anhelan el fluctuante placer de la gratificación de los sentidos en este mundo y posteriormente en el cielo.

(2) Lo más bajo de la humanidad (narãdhamãh). Estas gentes han aceptado los principios de la devoción por un breve tiempo en algún momento de sus vidas y en tal sentido puede considerarse que han llegado al nivel de seres humanos. Sin embargo, antes de alcanzar el objetivo de la práctica devocional, la abandonaron, pensando que no valía el esfuerzo. Ese rechazo voluntario del bhakti es el síntoma de su calidad como lo más bajo de la humanidad.

(3) La siguiente clase son aquellos que, a pesar de haber estudiado e incluso enseñado las Escrituras, han perdido su facultad de discriminación en mérito a la influencia de la energía externa del Señor.

Estas personas piensan que solo la forma divina de Nãrãyana en Vaikuntha es digna de nuestra alabanza eterna y devoción, mas no consideran que Rãma y Krishna sean similarmente dignos, considerándolos seres humanos ordinarios. Es para tales personas que el Señor habló el verso, avajãnanti mãm mudhãh mãnusin tanum ãsritam (9.11): “Los necios no Me respetan cuando adopto una forma humana”. Aunque estas personas puedan tener el aspecto de ser devotos rendidos, no es tal el caso.

(4) Los demonios son aquellos que se han convertido en enemigos del Señor. Ellos son como Jarãsandha, que vio la forma del Señor, pero le lanzó flechas. Tales personas argumentan falsamente que puesto que la forma de Krishna puede ser vista, por consiguiente es lo mismo que las otras formas visibles en el mundo material. Ellos proyectan esta creencia incluso en Nãrãyana en Vaikuntha y tratan de rebajar Su cuerpo hecho de eternidad, conciencia y bienaventuranza. Como resultado, nunca se entregan a El.

LOS QUE VIENEN AL SERVICIO DEVOCIONAL


En el siguiente verso del Gitã, el Señor Krishna prosigue describiendo cuatro clases de personas que sí se entregan a El:

catur-vidhã bhajante mãm
janãh sukrtino ‘rjuna
ãrto jijñãsur arthãrthi
jñãni ca bharatarsabha

"Cuatro clases de personas Me adoran, Oh Arjuna. Estos son los afligidos, los que buscan la sabiduría, los que anhelan el provecho y los sabios”. (Gitã 7.16)

Los afligidos (ãrta) son los que padecen alguna enfermedad o alguna otra pesadumbre, que buscan librarse de estos sufrimientos. El que busca la sabiduría (jijñãsu) se refiere ya sea al que busca el conocimiento del ser o al estudiante que se interesa en algún otro campo del saber, como ser la gramática. Los que anhelan provecho (arthãrthi) desean disfrutar los objetos de los sentidos como la tierra, las mujeres hermosas y el dinero. Los sabios (jñãni) son los que están internamente purificados y son renunciados. Visvanãtha declara que los piadosos (sukrtinah) son los comprometidos religiosamente en seguir los deberes prescritos del varnãsrama-dharma.

Los primeros tres de estos tipos piadosos son jefes de familia, que aún albergan deseos mundanos, mientras que el último es el renunciado falto de deseos, el sannyasi. Los cuatro, sin embargo, ejecutan una devoción mixta: los primeros tres se ocupan en la devoción mezclada con karma (karma-misrã bhakti), mientras que el último se ocupa en la devoción mezclada con el conocimiento (jñãna-misrã-bhakti) o el yoga-misrã bhakti que se describe en el octavo capítulo del Gitã (ver también 8.12). Cuando la devoción no está mezclada con ninguno de estos otros elementos, se denomina kevalã o devoción exclusiva; esto se conoce como bhakti puro y se describe en cantidad de versos del Gitã:

mayy ãsakta-manãh pãrtha
yogam yuñjan mad-ãsrayah
asamsayam samagram mãm
yathã jñãsyasi tac chrnu

"Ahora oye, Oh hijo de Prthã, cómo por ocuparse en el yoga tomando refugio en Mí y con tu mente apegada a Mí, puedes conocerMe completamente, libre de dudas”. (Gitã 7.1)

ananya-cetãh satatam
yo mãm smarati nityasah
lasyãham sulabhah pãrtha
nitya-yuktasya yoginah

"Oh hijo de Prthã, para el yogui que es siempre disciplinado y Me recuerda incesantemente sin desviación, Yo soy fácil de obtener”. (Gitã 8.14)

mahãtmãnas tu mãm partha
daivim prakrtim ãsritãh
bhajanty ananya-manaso
jñãtvã bhutãdim avyayam
satatam kirtayanto mãm
yatantas ca drdha-vratãh
namasyantas ca mãm bhaktyã
nitya-yuktã upãsate

"Oh hijo de Prthã, las grandes almas que se refugian en la naturaleza divina Me adoran con atención indivisa porque conocen Mis opulencias infinitas. Ellas están entonando constantemente Mis glorias, esforzándose plenamente a la vez que conservan fe firme en sus votos, postrándose ante Mí con devoción y adorándoMe, permanentemente unidas a Mí”.

(Gitã 9.13-14)

ananyãs cintayanto mãm
ye janãh paryupãsate
tesãm nityãbhiyuktãnãm
yoga-ksemam vahãmy aham

"Yo asumo personalmente la responsabilidad de proteger y adquirir todo lo necesario para la vida para los devotos que dependen completamente de Mí, que siempre están absortos en pensamientos solo acerca de Mí y que Me adoran exclusivamente, en todos los sentidos”.

En Su última instrucción del Bhagavad-gitã (sarva-dhãrmam parityãjya mãm ekam saranam vraja), el Señor Krishna declara que se deben abandonar todos los deberes previamente prescritos en las Escrituras Védicas, incluyendo el varnãsrama-dharma u otras regulaciones que rigen las actividades del cuerpo o el pensamiento. Además, uno debe concentrarse en la enseñanza más confidencial de la Escritura, - la naturaleza personal del Señor Supremo - y rendirse exclusivamente a El. En tal sentido, la clase de piedad (sukrti) necesaria para alcanzar esta devoción pura o exclusiva, es la que está orientada a la adoración del Señor Supremo (bhakty-unmukhi).

LA TRANSICION DE LA IMPIEDAD A LA RENDICION


Srila Saccidãnanda Bhaktivinoda Thãkura brinda una discusión aumentada de estos versos en su traducción del Bhagavad-gitã, explicando la transición del rechazo a la ocupación en el servicio del Señor, al entusiasmo. El parafrasea los versos del Bhagavad-gitã, como sigue: “El Señor dice, ‘Es prácticamente imposible para quienes son impíos, ocuparse en el servicio devocional puesto que ellos no se hallan en el sendero del desarrollo progresivo. Aún así, hay ocasionalmente algunos individuos impíos o no regulados que son excepciones a esta regla y adoptan súbitamente el sendero de la devoción.

“Entre los piadosos que siguen un estilo de vida regulado, hay cuatro clases que se ocupan en Mi servicio. Todo el que busca el cumplimiento de los deseos materiales, sufre cuando sus esperanzas se frustran. En medio de ese sufrimiento, esas personas se acuerdan de Mí. Yo los denomino ãrta, ‘los afligidos’. Los impíos que no siguen un estilo de vida regulado, sin embargo, nunca piensan en Mí cuando sufren.

“Las personas necias previamente mencionadas (mudhas), los empíricos ateos y los lógicos, llegan a recordarMe cuando comienzan a sentir la necesidad del concepto de un Ser Supremo en sus investigaciones. Estos son los jijñãsus.

“Aquellos a quienes he descrito como ‘lo más bajo de la humanidad’ (narãdhama) aceptan el principio de la deidad como una necesidad para la ética, mas no que la ética se funda en el principio de la deidad. Cuando esas personas no se satisfacen con su inadecuado concepto de Dios y comprenden que la deidad se yergue por sobre la ética, se vuelven devotos en el sendero de vaidhi-bhakti, anhelando alguna retribución por su práctica devocional como arthãrthis.

“Aquellos a quienes he denominado mãyayãpahrta-jñãnãh, adoran a Siva o a Brahmã, pero no poseen un conocimiento exacto de sambandha, - ellos no reconocen que el Señor Supremo posee eternamente potencias, que la jiva es una chispa de conciencia individual y eterna y que la relación de la jiva con la energía material inconsciente es temporal. La mayoría de ellos no reconoce que su relación de servicio hacia el Señor Supremo es su posición constitucional eterna. Como resultado, aunque estudien el Vedanta y demás obras filosóficas, su conocimiento está cubierto. Cuando una jiva cuya inteligencia ha sido robada por la energía ilusoria reconoce que las concepciones Brahman y Paramãtma de la Verdad Suprema son incompletas y se ampara en la concepción personal de la deidad, Bhagavãn, el Señor Mismo remueve la cobertura sobre su inteligencia. La jiva seguidamente reconoce que es un sirviente eterno del Señor y adopta el sendero séxtuple de rendición (prapatti).

(1)

"Así pues, al removerse la cobertura del deseo de la persona afligida, cuando el buscador de conocimiento (jijñãsu) abandona la cobertura que lo limita al conocimiento basado en la ética, cuando quien anhela provecho (arthãrthi) deja de lado el deseo trivial de felicidad sensual de ahí en adelante y los filósofos (jñãni) abandonan su apego por sumergirse en el aspecto impersonal de la verdad y su creencia de que el aspecto personal es una manifestación temporal, estas cuatro clases de personas también se tornan aptas para el servicio devocional. En la medida en que subsistan estas impurezas, ellos en el mejor de los casos se ocuparán en el servicio devocional combinado. Solo cuando las impurezas son removidas puede alguien ocuparse en kevalã, akiñcanã o uttamã bhakti”.

La palabra utilizada por Bhaktivinoda Thãkura para impureza es kasãya. Todas las impurezas se fundamentan en el deseo de complacer los sentidos personales. Cuando los afligidos, los curiosos, los materialmente motivados y los sabios dejan de lado sus deseos basados en lo sensual y comienzan a pensar en la forma de agradar al Señor, su devoción se ve libre de impurezas. Esto es servicio devocional puro.

EL SEÑOR SOSTIENE AL DEVOTO PURO MAS QUERIDO


El Señor Krishna continúa Su análisis en el séptimo capítulo del Gitã, especificando que, de los cuatro tipos de personas que adoptan el servicio devocional, el jñãni es supremo:

tesãm jñãni nitya-yukta
eka-bhaktir visisyate
priyo hi jñãnino ‘tyartham
aham sa ca mama priyah

"De estas cuatro clases de adoradores, se destaca el filósofo situado en el conocimiento de Mí, permanentemente ocupado en la devoción sincera. Yo, en Mi forma de Syãmasundara, soy muy querido a ese filósofo y él es muy querido para Mí”. (Gitã 7.17)

udãrãh sarva evaite
jñãni tv ãtmaiva me matam
ãsthitah sa hi yuktãtmã
mãm evãnuttamãm gatim

"Todos estos devotos son indudablemente almas magnánimas, pero el filósofo es Mi propia alma. Estando siempre unido a Mí, él está convencido que Yo soy la meta inmejorable de la vida”. (Gitã 7.18).

No podemos decir que el Señor no tenga afecto por la persona afligida, el buscador de riqueza y la persona curiosa que han adoptado Su servicio devocional. El Señor es como un árbol del deseo y hasta cierto punto El concede a todos Sus adoradores los objetos de sus deseos. Y por supuesto, estos devotos los aceptan con agrado. Sin embargo, el filósofo verdaderamente sabio, no pide nada al Señor, ya se trate de la vida en el cielo o la salvación de todo compromiso material. Es por eso que es tan querido al Señor. El ha comprendido que más que el aspecto informe del Brahman, la forma del Señor como el hermoso joven negruzco es la meta inmejorable de la vida. El Señor sostiene que este filósofo falto de deseos es tan querido que es igual a Sí Mismo.

El Señor considera al devoto puro y exclusivo incluso como más querido que El Mismo. Por lo tanto, dice a Uddhava:

na tathã me priyatama
ãtma-yonir na sankarah
na ca sankarsano na srir
naivãtmã ca yathã bhavãn

"Nadie Me es más querido que tú, Oh Uddhava, ni Mi hijo Brahmã, ni Siva, que nació de Mi propio cuerpo, ni Mi hermano Sankarsana, ni Laksmi, Mi consorte, que mora en Mi pecho, ni siquiera Mi propio cuerpo”.

(Srimad Bhãgavatam 11.14.15)

En otra parte del Bhãgavatam, el Señor dice:

nãham ãtmãnam ãsãse
mad-bhaktaih sãdhubhir vinã
sriyam cãtyantikim brahman
yesam gatir aham parã

"Oh brahmana, no deseo disfrutar de Mi bienaventuranza trascendental y Mis opulencias supremas sin los devotos santos para los cuales Soy la única meta en la vida”.

(Srimad Bhãgavatam 9.4.64)

LA ASOCIACION DE LOS DEVOTOS ES LA FUERZA PURIFICANTE


En opinión de Srila Visvanãtha Cakravarti, los tres tipos de devotos: ãrta, jijñãsu y arthãrthi, todos tienen deseos, mientras que el jñãni no. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi, sin embargo, difiere de alguna manera. El escribe que el ãrta y arthãrthi tienen deseos materiales, mientras que el jijñãsu y el jñãni desean obtener la liberación. Si ellos cultivan la clase de piedad que conlleva a la devoción (bhakty-unmukhi sukrti), luego pueden abandonar sus deseos y comenzar a adorar al Señor.

ãrta arthãrti dui sakãma-bhitare gani
jijñãsu jñãni dui moksa-kãma mãni
ei cãri sukrti haya mahã-bhãgavãn
tat-tat kãmadi chãri haya suddha-bhaktimãn

"Yo considero a la persona afligida y al buscador de riqueza como devotos materialistas, y tomo a la persona curiosa y al filósofo como deseosos de liberación. Las cuatro clases de individuos piadosos han de considerarse grandemente afortunados porque ellos dejan de lado gradualmente los deseos que los gobiernan y se convierten en devotos puros”.

(Caitanya Caritãmrta 2.24.95-96)

AUTO-ENGAÑO E IMPOSTURA - LOS DESEOS DE BHUKTI Y MUKTI


El Srimad Bhãgavatam es la autoridad inmaculada en cuanto a conocimiento espiritual. Su propósito es describir un sistema religioso que está libre de todo auto-engaño. Esto se declara en los versos introductorios del Bhãgavatam: dharmah projjhita-kaitavo ‘tra paramo nirmat-sarãnãm satãm(Srimad Bhãgavatam 1.1.2). Aunque los cuatro objetivos de la vida humana se consideran kaitava, o auto-engaño emergente de la ignorancia, el deseo de liberación es la oscuridad más profunda de todas, porque puede erradicar completamente todos los créditos que uno gane en el sendero de la devoción.

Sridhara Svãmi, considerado por los Vaisnavas como el preservador primordial de la devoción por su comentario del Srimad Bhãgavatam, explica la palabra projjhita-kaitava de la siguiente manera:

"El prefijo pra indica que el deseo de liberación se rechaza por completo”. (pra-sabdena moksãbhisandhir api nirasta iti - Caitanya Caritãmrta 1.1.93)

Sobre este fundamento, la pureza de la devoción se mide por la dimensión de la libertad del deseo de gratificación de los sentidos y liberación, o los cuatro objetivos de la vida, la religiosidad, los logros materiales, el disfrute de los sentidos y la salvación. En otra parte, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi habla de todas las acciones auspiciosas e inauspiciosas (subhãsubha-karma) considerando a la oscuridad de la ignorancia lo que interfiere con el logro del bhakti (Caitanya Caritãmrta 1.1.94).

Así pues, las palabras de este verso introductorio del Bhãgavata nos llevan a la definición de devoción pura dada por Rupa Gosvãmi, esto es, libre de todo otro deseo (anyãbhilãsita-sunyam) excepto el placer del Señor.

La misericordia sin causa de Gaura-Nitãi resulta en la destrucción de este ignorante auto-engaño y permite que el conocimiento de la devoción pura asome como el Sol en la oscuridad.

Rupa Gosvãmi compara asimismo los deseos de gratificación de los sentidos y la liberación con una bruja:

bhukti-mukti-sprhã yãvat
pisãci hrdi vartate
tãvad bhakti-sukhãmbodheh
katham abhyudayo bhavet

" ¿Cómo es posible que el océano de felicidad devocional aparezca en el corazón en tanto las brujas del disfrute sensual y la liberación estén allí presentes?”

(Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.22, Caitanya Caritãmrta 2.19.176)

Pero así como esos deseos interfieren con el desarrollo de la devoción pura, el servicio devocional es el único medio por el cual pueden ser destruidos. El fundamento de todo deseo pecaminoso es la ignorancia o el rechazo de Krishna. La semilla de todo pecado, o sea, la tendencia a pecar, está presente en esta ignorancia. De ahí que la tendencia a pecar sea inevitable. La palabra klesa se utiliza para aludir a la ignorancia, el pecado y la semilla del pecado (klesas tu pãpam tad-bijam avidyã ceti te tridhã). Solo el proceso del servicio devocional que consiste en oír y cantar como lo brinda el maestro espiritual, puede destruir esos klesas.

klesaghni subhadã moksalaghutã-
krt sudurlabhã

sãndrãnanda-visesãtmã
sri-krsnãkarsini ca sã

"Las seis características del bhakti son (1) destruye todos los klesas; (2) dispensa todo lo auspicioso; (3) torna insignificante la liberación; (4) es muy raro; (5) contiene en su esencia una bendición especialmente intensa; (6) es capaz de atraer a Krishna”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.1.18)

EL SERVICIO DEVOCIONAL PURIFICA LOS DESEOS


El rey de los elefantes, Gajendra, que abandonó toda esperanza de salvar su vida y simplemente oró por la misericordia del Señor en medio de su aflicción, se considera un ejemplo de quien llega a la devoción en mérito al sufrimiento (ãrta). Saunaka y los risis se toman como ejemplo de quienes abandonan el deseo mundano de conocimiento, para volverse devotos (jijñãsu). En un determinado momento Dhruva Mahãrãja comprendió que su deseo de volverse un gran rey era una pérdida de tiempo y que el valor real (artha) de la vida es el paramãrtha de la vida espiritual. Entonces se convirtió en devoto. Y finalmente los cuatro Kumãras, Sukadeva y el Nava Yogindra, todos ellos se apartaron del sendero filosófico para buscar la devoción exclusiva al Señor. En cada uno de estos casos la piedad que conduce a la devoción (bhakty-unmukhi sukrti) les aportó su buena fortuna.

La mala asociación tiene el efecto de despertar gradualmente los deseos de liberación, la gratificación de los sentidos o los poderes místicos en una persona. La asociación de los devotos, sin embargo, tiene el efecto contrario. Merced a su compañía, el individuo cultiva la inteligencia espiritual y la fe en el servicio devocional puro. Como resultado, se comprende la insignificancia de la liberación, la gratificación de los sentidos y el poder místico y se adopta la práctica del Bhakti yoga con gran intensidad.

Esto fue declarado por Sukadeva cuando dijo que en todas las circunstancias de la vida, al margen de la motivación, el único deber de todo ser viviente es ocuparse en el servicio devocional puro e incausado.

akãmah sarva-kãmo vã
moksa-kãma udãra-dhih
tivrena bhakti-yogena
yajeta purusam param

"La persona de inteligencia expansiva debe adorar a la Persona Suprema por el proceso de Bhakti-yoga intenso, ya se trate de un devoto puro sin ningún deseo personal, o alguien colmado de toda clase de deseos o uno que busque la liberación”.

(Srimad-Bhãgavatam 2.3.10)

En su análisis de este verso, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi analiza la palabra udãra-dhih (“de inteligencia expansiva”) como sigue:

buddhimãn-arthe yadi vicãra-jña haya
nija-kãma lãgiha tabe krsnere bhajaya
bhakti binu kona sãdhana dite nãre phala
saba phala deya bhakti svatantra prabala
ajã-gala-stana-nyãya anya sãdhana
ataeva hari bhaje buddhimãm jana
udãra mahati jãñra sarvottamã buddhi
nãnã kãme bhaje tabu pãya bhakti-siddhi
bhakti-prabhãva sei kãma chãrãñã
krsna-pade bhakti karãya gune ãkarsiyã

"El significado de la palabra “inteligente” es poseer un buen juicio. Es señal de buen criterio ocuparse en servicio devocional, aunque se tengan deseos de gratificación o liberación. Esto se debe a que ningún otro proceso puede conceder sus resultados prometidos a menos que esté complementado con el bhakti. El bhakti sin embargo es tan fuerte e independiente que puede conceder todos los resultados por sí mismo. Estas otras prácticas son incapaces de brindar resultados. Sabiéndolo, la persona inteligente adora exclusivamente a Krishna. Quien posea esa clase de inteligencia amplia, honda y superior, sirve al Señor aún teniendo algún motivo, con el resultado de que eventualmente alcanza la perfección de la devoción. El poder de la devoción es tal que hace que uno abandone todos los deseos materiales y, atrayéndonos a las cualidades trascendentales del Señor, dispensa toda la devoción a los pies de Krishna”.

(Caitanya Caritãmrta 2.24.91-95)

Visvanãtha Cakravarti interpreta la palabra tivrena (“intensamente”) como significando que el devoto debe ocuparse en el servicio amoroso trascendental sin mezcla alguna de prácticas de karma o jñãna. (Ver también comentario sobre Srimad Bhãgavatam 5.19.26)

El poder de incluso los actos devocionales elementales es tal que uno puede ser liberado por ellos.

krsna tomãra hana jadi bale eka-bãra
mãyã-bandha haite krsna tãre kare pãra

"Si alguien dice tan solo una vez, ‘Krishna, yo soy Tuyo’, luego Krishna lo libera del cautiverio de la energía ilusoria”.

(Caitanya Caritãmrta 2.22.33)

El Señor Rãmacandra Mismo lo aseguró al referir a Sugriva Su encuentro con Vibhusana:

sakrd eva prapanno yas
tavãsmiti ca yãcate
abhayam sarvadã tasmai
dadãmy etad vratam mama

"Es Mi promesa que si alguien se rinde ciertamente a Mí y dice tan solo una vez: ‘Yo soy Tuyo’, solicitando la liberación del temor, luego lo libro del tempor para toda la eternidad”.

El bhakti transforma al devoto, aunque la motivación del servicio personal esté basada en otra clase de deseos, pues los actos externos de la devoción atraen la misericordia de Krishna. El Señor es tan misericordioso que limpia rápidamente el corazón de tal adorador, librándolo de los deseos de gratificación de los sentidos y liberación. Incluso llega a concederle amor por Dios, aunque éste no haya sido el motivo original de su ejecución de práctica devocional. Srila Krsnadãsa Kavirãja Gosvãmi ha escrito asimismo:

bhukti-mukti-siddhi-kãmi subuddhi jadi haya
gãdha-bhakti-yoge tabe krsnere bhajaya
anya-kãmi jadi kare krsnera bhajana
nã mãgiteha krsna tãre dena sva-carana
krsna kahe ãmã bhaje mãge visaya-sukha
amrta chãri visa mãge ei bara murkha
ãmi vijña ei murkhe visaya kene diba
sva-caranãmrta diyã visaya kene diba
sva-caranãmrta diyã visaya bhulãiba
kãma lãgi krsne bhaje pãya krsna-rase
kãma chãri dãsa haite haya abhilãse

"Debido a la mala asociación, la entidad viviente desea la felicidad material, la liberación (fundirse en el aspecto impersonal del Señor) o se ocupa en el yoga místico para tener poder material. Si tal persona se vuelve en verdad inteligente, adopta la conciencia de Krishna ocupándose en intenso servicio devocional al Señor Sri Krishna. Si alguien se ocupa en el servicio devocional a la vez que cobija deseos egoístas, el Señor de todos modos le brinda amparo a Sus pies de loto, aunque no se Le pida. El Señor se dice a Sí Mismo: ‘Esta persona necia Me está adorando y a la vez busca la gratificación material de los sentidos. Está descartando el néctar divino para beber veneno. Yo soy lo bastante sabio como para no dar el veneno de la gratificación de los sentidos a este necio. En vez de ello, le daré la ambrosía de Mis pies de loto y le haré olvidar esos placeres sensuales inferiores’. Los que adoran a Krishna con algún otro objetivo, de todos modos obtienen un gusto de las alegrías del servicio devocional. Así pues, ellos dejan de lado sus deseos y comienzan a anhelar solo volverse Sus sirvientes”.

(Caitanya Caritãmrta 2.22.37-41)

La serie de versos antes mencionada del Caitanya Caritãmrta ha sido comentada por Srila Bhaktivinoda Thãkura en su Amrta-pravãha bhãsya, como sigue: “Como resultado del mal carácter y la mala asociación, la entidad viviente cultiva deseos de disfrute sensual, liberación o poderes místicos. Si eventualmente entra en contacto con un devoto puro, aún es posible cultivar la inteligencia esclarecida para abandonar todo deseo por dichas cosas. Quienes desean placeres sensuales, la salvación o los poderes místicos, están desprovistos de todo deseo por la devoción pura. No obstante, si por alguna buena fortuna llegan a ocuparse en las prácticas de la devoción pura, luego Krishna es tan misericordioso con ellos que dispensará prema sobre ellos, aunque no haya sido ese su objetivo.

“Krishna se dice a Sí Mismo: ‘Esta persona estaba buscando algo más, pero de todos modos se ha ocupado en Mi servicio; sin embargo, una naturaleza inferior continúa infectando su corazón. Ella ha abandonado la copa nectárea del prema para beber un cáliz de veneno, lo que demuestra su insensatez. Esta incapacidad para orar por el néctar de la inmortalidad es un signo de ignorancia.

Aún así, Yo soy tanto sabio como experimentado, Yo sé lo que se necesita para la perfección de la vida, de modo que le daré un gusto del néctar de Mis pies de loto. Este éxtasis causa que se olvide para siempre el gusto amargo de los placeres materiales”.

En tal sentido, los semidioses cantan el siguiente verso en el Bhãgavatam sobre la naturaleza de la misericordia del Señor:

satyam disaty arthitam arthito nrnãm
naivãrthado yat punar artithã yatah
svayam vidhatte bhajatãm anicchatãm
icchã-pidhãnam nija-pãda-pallavam

"Es verdad que el Señor Krishna cumple el deseo personal toda vez que alguien Le pide que lo haga. Sin embargo, El no concede nada que, una vez recibido, será solicitado una y otra vez. Aunque estos adoradores no evidencien deseo por Sus pies de loto, el Señor dispensa personalmente esta bendición sobre ellos, por lo que olvidan todos sus deseos materiales transitorios”.

(Srimad-Bhãgavatam 5.19.27)

kãma lãgi krsne bhaje pãya krsna-rase
kãma chãri dãsa haite haya abhilãse

"Quien se ocupa en el servicio devocional del Señor Krishna por una motivación egoísta, adquiere en vez de ello un gusto por servir a Krishna. Como resultado, uno abandona sus deseos materiales y añora ser el sirviente eterno del Señor”.

(Caitanya Caritãmrta 2.22.51)

De acuerdo a Bhaktivinoda Thãkura, “Si alguien tiene la buena fortuna de entrar en asociación de los devotos y adoptar el servicio devocional a Krishna como medio de alcanzar algún propósito mundano egoísta, estos objetivos pronto son revelados como de escaso valor, como resultado del gusto superior obtenido del bhakti. La adoración de Krishna es tan pura y santa que cualquiera que entre en contacto con ella, pronto rechaza sus otros deseos y anhela volverse un sirviente del Señor”.

(Amrta-pravãha-bhãsya)

Este poder del bhakti de hacernos olvidar los deseos materiales, fue demostrado por el gran niño devoto Dhruva, quien rehusó el don que el Señor Supremo le ofrecía, diciendo:

sthãnãbhilãsi tapasi sthito ‘ham
tvãm prãptavan deva-munindra-guhyam
kãcam vicinvann api divya-ratnam
svãmin krtãrtho smi varãm na yãce

"Oh mi Señor, adopté la práctica de la penitencia y las austeridades por el deseo de ser un gran regente. Ahora que Te he alcanzado a Tí, que permaneces oculto incluso a los grandes semidioses, las personas santas y los reyes, me siento como quien ha estado buscando fragmentos de vidrio y en su lugar ha hallado una joya muy valiosa. Ahora me siento tan satisfecho que no me queda ninguna bendición por pedirte”.

(Hari-bhakti-sudhodaya, 7.18; citado en el Caitanya Caritãmrta 2.22.42 y 2.24.219)

Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura comenta en el Anubhãsya: “La asociación de los devotos puros, la misericordia de Krishna y la devoción por Krishna comparten la siguiente característica en común: libran a la persona de todo gusto por la asociación con los no devotos o por cualquier buena fortuna emergente de la energía ilusoria, así como de toda tendencia a adoptar los senderos del karma, jñãna y yoga”.

(Caitanya Caritãmrta 2.24.104)

LA TRANSFORMACION DE LOS DESEOS DE CONOCIMIENTO Y LA LIBERACION


Srila Visvanãtha Cakravarti Thãkura escribe en su comentario al Srimad-Bhãgavatam 1.1.4 que los videntes guiados por Saunaka estaban originalmente contaminados por el apego a las obras basadas en el deseo (sakãma-karma). Como resultado de oír la literatura Puránica de Romaharsana y reflexionar en sus contenidos, llegaron al nivel de desear el conocimiento (jijñãsu). Posteriormente, como resultado de la asociación con el santo Ugrasravã, aspiraron al gusto por la devoción. La idea de que originalmente se ocuparon en la actividad fruitiva la evidencian sus palabras a Suta Gosvãmi:

karmany asmina anãsvãse
dhuma-dhumrãtmanãm bhavãn
ãpãyayati govindapãda-
padmãsavam madhu

"Nos ocupábamos en la ejecución del sacrificio, los frutos del cual son inciertos debido a las muchas imperfecciones en el ritual, hasta que nuestros cuerpos se ennegrecían con el humo.

Mas llegaste tú y nos reviviste al darnos a beber el néctar de la miel de los pies de loto de Govinda”.

(Srimad-Bhãgavatam 1.18.12)

Tras ingresar al sendero devocional, la curiosidad de los sabios fue una motivación menos dominante y su ejecución sacrificial era ejecutada con el propósito de ir a la morada de Hari, Vaikuntha.

El orador del Bhãgavatam, Sukadeva Gosvãmi también dijo a Mahãrãja Pariksit que había estado firmemente fijo en la unión con el Brahman indiferenciado cuando el néctar del Krishna kathã atrajo su mente.

parinisthtito ‘pi nairgunya
uttama-sloka-lilayã
grhita-cetã rãjarse
ãkhyãnam yad adhitavãn

"Oh Rey santo, aunque yo me hallaba ciertamente situado en la trascendencia, mi mente fue atraída a la fuerza por la narración de los pasatiempos del Señor, descrita con versos iluminados. Y así, asumí su estudio”.

(Srimad-Bhãgavatam 2.1.9)

En otra parte, Suta Gosvãmi declara lo mismo:

harer gunãksipta-matir
bhagavãn bãdarãyanih
adhyagãn mahad ãkhyãnam
nityam visnu-jana-priyah

"El grandemente poderoso Sukadeva Gosvãmi, el hijo de Vyãsadeva, fue avasallado por la atracción a las cualidades de Hari. Así pues, asumió el estudio de esta gran narración del Srimad-Bhãgavatam y se hizo eternamente querido a los devotos de Visnu”.

(Srimad-Bhãgavatam 1.7.11)

En el Brahma-vaivarta Purana encontramos el siguiente relato. Mientras su hijo Sukadeva estaba absorto en samãdhi en medio de la selva, Vyasadeva halló una manera de hacerle oír algunos versos que había escrito glorificando al Señor. Estos versos eran tan poderosos que el samãdhi de Sukadeva fue interrumpido. Su dulzura atrajo de tal modo a Suka que se lamentó del tiempo que había perdido meditando en el Brahman y evidenció su desagrado diciendo, “’dhik’. Siendo omnisciente, él sabía que estos versos eran del Bhãgavatam y que su autor era su propio padre. Como resultado, de inmediato acudió a Vyãsa y le solicitó ser instruido en el Bhãgavatam. De esta forma, la diosa de la devoción conquistó al padre y al hijo, quienes habían tenido una experiencia directa del Brahman y en tal sentido tuvo al universo entero bajo su control.

Los cuatro Kumãras eran sabios que tras haber tenido una realización directa del Brahman, se atrajeron por el servicio devocional.

tasyãravinda-nayanasya padãravinda
kiñjalka-misra-tulasi-makaranda-vãyuh
antar-gatah sva-vivarena cakãra tesãm
sanksobham aksara-jusãm api citta-tanvoh

"Cuando la brisa que lleva el aroma de las hojas de tulasi de los dedos de los pies de loto del Señor de ojos de loto ingresó a las fosas nasales de esos sabios, sus cuerpos y mentes se perturbaron, pese a que estaban fijos en la conciencia del Brahman imperecedero”.

(Srimad-Bhãgavatam 3.15.43)

Los nueve grandes yoguis, los Nava Yogindras, eran también conocedores del Brahman que fueron atraidos por las cualidades del Señor Krishna y seguidamente adoptaron su servicio.En el Bhaktirasãmrta-sindhu se encuentra la referencia Escritural:

aklesãm kamala-bhuvah pravisya gosthim
kurvantah sruti-sirasãm srutim srutajñãh
uttungam yadu-pura-sangamãya rangam
yogindrãh pulaka-bhrto navãpy avãpuh

"Aunque esos nueve grandes maestros de yoga ya estaban libres de la aflicción y eran versados en el conocimiento Védico, llegaron a la asamblea del Señor Brahmã y oyeron el Gopãla-tãpani Upanisad, la porción más elevada del Veda. Cuando aprendieron sobre la supremacía de Krishna, se cubrieron de síntomas extáticos y desarrollaron gran entusiasmo por visitar la ciudad de Dvãraka del Señor Krishna”.

(Bhakti-rasãmrta-sindhu 3.1.20, Caitanya Caritãmrta 2.22.140)

Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi resume las anteriores descripciones de estos Brahma-jñãnis que posteriormente se atrajeron por la devoción a Krishna:

janma haite suka-sanakãdi brahma-maya
krsna-gunãkrsta haña krsnere bhajaya
samakãdyera krsna-krpãya saurabhe hare mana
gunãkrsta haña kare nirmala bhajana
vyãsa-krpãya sukadevera lilãdi-smarana
krsna-gunãkrsta haña karena bhajana
nava-yogisvara janma haite sãdhaka jñãni
vidhi-siva-nãrada-mukhe krsna-guna suni

"Aunque Sukadeva Gosvãmi y los cuatro Kumãras estaban siempre absortos en el pensamiento del Brahman impersonal y eran en tal sentido considerados Brahmavãdis, de todos modos fueron atraidos por los pasatiempos y cualidades trascendentales de Krishna y comenzaron a adorarLo. Por misericordia de Krishna, las mentes de los cuatro Kumãras fueron atraidas por Su aroma. Atraidos por Sus cualidades, ellos adoptaron Su servicio devocional puro. Por misericordia de Vyãsa, Sukadeva comenzó a recordar los pasatiempos del Señor Krishna. Así atraido por las cualidades trascendentales de Krishna, él también se convirtió en devoto y se ocupó en Su servicio. Los nueve grandes místicos eran practicantes en el sendero del conocimiento desde su nacimiento. Sin embargo, se transformaron al oír las cualidades del Señor Krishna del Señor Brahmã, el Señor Siva y el gran sabio Nãrada”.

(Caitanya Caritãmrta 2.24.115-118)

bhaktira svabhãva brahma haite hare akarsana
divya deha divyã karãya krsnera bhajana
bhakta-deha pãile haya gunera smarana
gunãkrsta haña kare nirmala bhajana

"La naturaleza de la devoción es tal que aparta la mente de los gozos de la realización Brahman. Concede al devoto un cuerpo trascendental para poder ocuparsae en el servicio del Señor Krishna. Una vez que obtiene dicho cuerpo, el devoto medita en las cualidades trascendentales de Krishna. Después de ser atraído por esas cualidades, se ocupa en el servicio devocional puro” (Caitanya Caritãmrta 2.24.110-111)

Todos estos ejemplos de almas liberadas atraidas por las cualidades del Señor, sustentan la declaración de Suta Gosvãmi, quien dijo a los sabios de Naimisãranya:

ãtmãrãmas ca munayo
nirgranthã apu urukrame
kurvanty ahaitukim bhaktim
ittham-bhuta-guno harih

"Aunque libres de todos los lazos materiales, los diferentes tipos de ãtmãrãmas que se complacen en el ser, se ocupan en el servicio devocional sin causa del Señor de gloriosas hazañas. El Señor ciertamente posee cualidades trascendentales y por consiguiente puede atraer a todos, incluyendo a las almas liberadas”.

(Srimad-Bhãgavatam 1.7.11)

Hasta Sankarãcãrya escribe en su comentario al Nrsimha-tãpani Upanisad que las almas liberadas toman voluntariamente un cuerpo para poder adorar al Señor (muktã api lilayã vigraham krtvã bhagavantam bhajante). Esta característica del servicio devocional se denomina moksa-laghutã-krt, que significa que disminuye la atracción por la liberación.

LA DEVOCION EN DEFINITIVA HA DE SER EXCLUSIVA


Atento al análisis precedente, la conclusión es clara:

ata eva mãyã-moha chãri buddhimãm
nitya-tattva krsna-bhakti karena sandhãna

"Por consiguiente, la persona inteligente abandona su fascinación por este mundo material ilusorio y busca la verdad eterna de la devoción a Krishna”.

El poder de la devoción para destruir el deseo, es aplicable a cualquiera de las cinco actividades devocionales principales:

sat-sanga krsna-sevã bhãgavata nãma
vraje vãsa ei pañca sãdhana pradhãna
ei-pañca-madhye eka svalpa yadi haya
subudhi janera haya krsna-premadaya
udãra mahati jãnra sarvottamã buddhi
nãnã kãme bhaje tabu pãya bhakti-siddhi
bhakti-prabhãva sei kãma chãrãnã
krsna-pade bhakti karãya gune ãkarsiyã

"Los cinco aspectos más poderosos del servicio devocional son la asociación con los devotos, servir la forma deidad del Señor Krishna, oír el Srimad-Bhãgavatam, cantar los Santos Nombres y residir en el Vraja dhãma. Si las personas inteligentes entran incluso en un mínimo contacto con cualquiera de estos cinco tipos de práctica devocional, su amor latente por Krishna despierta. Quienes tienen esta clase de inteligencia amplia, profunda y superior, sirven al Señor aunque posean alguna motivación, con el resultado de que eventualmente logran la perfección de la devoción. El poder de la devoción es tal que hace que abandonemos todos los deseos materiales y dispensa devoción por los pies de Krishna, atrayéndonos hacia las cualidades trascendentales del Señor”.

(Caitanya Caritãmrta 2.24.187-188, 190-192)








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