martes, 22 de junio de 2010

Adoración - 5º


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Añadida el 15 de octubre de 2009



Añadida el 15 de octubre de 2009



Añadida el 15 de octubre de 2009




Añadida el 15 de octubre de 2009



Añadida el 20 de julio de 2009




Añadida el 14 de octubre de 2009




Adoración del Señor mediante las actividades - (S.B.1.Introduc., pág. 25)



Cuando el Señor se encontró con Ärî Râmânanda Râya a orillas del Godâvarî, mencionó el ‘varòâärama-dharma que siguen los hindúes. Ärîla Râmânanda Râya dijo que, por seguirlos principios del varòâärama-dharma —el sistema de las cuatro órdenes de la vida humana—, todo el mundo podía llegar a comprender la trascendencia. En opinión del Señor, el sistema de varòâärama-dharma es únicamente superficial, tiene muy poco que ver con la comprensión más elevada de los valores espirituales. La perfección más elevada de la vida consiste en desprenderse del apego mate­rial y llegar a comprender proporcionalmente el amo­roso servicio trascendental del Señor. La Personalidad de Dios reconoce a un ser viviente que está progre­sando en esa línea. Por consiguiente, el servicio devo­cional es la culminación del cultivo de todo conocimiento. Cuando Ärî Kèëòa, la Suprema Persona­lidad de Dios, apareció para la redención de todas las almas caídas, aconsejó lo siguiente para la liberación de todas las entidades vivientes: la Suprema y Abso­luta Personalidad de Dios, de quien todas las entida­des vivientes han emanado, debe ser adorada por todos mediante sus respectivas ocupaciones, debido a que todo lo que vemos es también una expansión de Su energía. Ése es el camino hacia la verdadera per­fección, y está aprobado por todos los âcâryas genui­nos del pasado y del presente. El sistema de varòâärama está más o menos basado en principios morales y éti­cos. Existe en él muy poca comprensión de la Trascen­dencia como tal, y Ärî Caitanya Mahâprabhu lo rechazó diciendo que era superficial, y le pidió a Râmânanda Râya que profundizara más sobre el tema. (S.B. 1º, Introduc., pág. 25).



Kèëòa como la meta de la Adoración - (S.B.1.2.27)



TEXTO 27



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rajas-tamaì-prakètayaì

sama-äîlâ bhajanti vai

pitè-bhûta-prajeäâdîn

äriyaiävarya-prajepsavaì



rajaì—la modalidad de la pasión; tamaì—la modalidad de la ignorancia; prakètayaì—de esa mentalidad; sama-äîlâì—de la mismas categorías; bhajanti—adoran; vai—verdaderamente; pitè—los antepasados; bhûta—otros seres vivientes; prajeäa-âdîn—controladores de la administración cósmica; äriyâ—enriquecimiento; aiävarya—riqueza y poder; prajâ—prole; îpsavaì—deseando así.



TRADUCCIÓN



Aquellos que están bajo la influencia de las modalidades de la pasión y de la ignorancia, adoran a los antepasados, a otros seres vivientes y a los semidioses que están a cargo de las actividades cósmicas, pues los impulsa un deseo de beneficiarse materialmente con mujeres, riqueza, poder y descendencia.



SIGNIFICADO



Si uno está sumamente interesado en ir de vuelta a Dios, no hay ninguna necesidad de que adore a los semidioses de ninguna categoría. En El Bhagavad-gîtâ (7.20.23) se dice claramente que aquellos que están locos por el disfrute material, se dirigen a los diferentes semidioses en busca de beneficios temporales, los cuales están hechos para los hombres con un escaso acopio de conocimiento. Nunca deberíamos desear aumentar la intensidad del disfrute material. El disfrute material debe aceptarse únicamente en la medida de la satisfacción de las necesidades básicas de la vida, y ni más ni menos que eso. Aceptar más disfrute material significa atarse más y más a los sufrimientos de la existencia material. Más riqueza, más mujeres y falsa aristocracia son algunas de las exigencias del hombre con inclinaciones materialistas, debido a que no tiene información alguna acerca del beneficio que se obtiene de adorar a Viëòu. Por el hecho de adorar a Viëòu, uno puede obtener beneficios en esta vida, así como también en la vida que está después de la muerte. Olvidando estos principios, la gente necia que persigue más riqueza, más esposas y más hijos, adora a diversos semidioses. La vida tiene por objeto el ponerles fin a los sufrimientos que hay en ellas, y no el aumentarlos.



Para el goce material no hay necesidad de dirigirse a los semidioses. Los semidioses no son más que sirvientes del Señor. Como tales, tienen el deber de proveer lo necesario para la vida, en la forma de agua, luz, aire, etc. Uno debe trabajar arduamente y adorar al Señor Supremo mediante los frutos de esa ardua labor para la existencia, y ése debe ser el lema de la vida. Con fe en Dios y de la manera correcta, uno debe tener el cuidado de ejecutar el servicio propio de su ocupación, y eso lo guiará a uno gradualmente en la progresiva marcha de vuelta a Dios.



El Señor Ärî Kèëòa, cuando se hallaba personalmente presente en Vrajadhâma, detuvo la adoración que se le iba a hacer al semidiós Indra, y les aconsejó a los residentes de Vraja que adoraran mediante su ocupación y que tuvieran fe en Dios. Adorar a los múltiples semidioses en pos de la ganancia material es prácticamente una perversión de la religión. Esta clase de actividad religiosa se ha condenado desde el mismo principio del Bhâgavatam, tildándola de kaitava-dharma. Existe sólo una religión en el mundo que deben seguir todas y cada una de las personas, y ésa es el bhâgavata-dharma, o la religión que le enseña a uno a adorar a la Suprema Personalidad de Dios y a nadie más. (S.B. 1º, Cap. 2, V. 27, págs. 113-115).





Adoración de la Deidad del Señor - (S.B.1.2.28-29)


TEXTOS 28–29



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vâsudeva-parâ vedâ

vâsudeva-parâ makhâì

vâsudeva-parâ yogâ

vâsudeva-parâì kriyâì



vâsudeva-paraê jñânaê

vâsudeva-paraê tapaì

vâsudeva-paro dharmo

vâsudeva-parâ gatiì



vâsudeva—la Personalidad de Dios; parâì—la meta última; vedâì—Escrituras reveladas; vâsudeva—la Personalidad de Dios; parâì—para odorar; makhâì—sacrificios; vâsudeva—la Personalidad de Dios; parâì—los medios de conseguir; yogâì—enseres místicos; vâsudeva—la Personalidad de dios; parâì—bajo Su control; kriyâì—actividades fruitivas; vâsudeva—la Personalidad de Dios; param—el supremo; jñânam—conocimiento; vâsudeva—la Personalidad de Dios; param—mejor; tapaì—austeridad; vâsudeva—la Personalidad de Dios; paraì—calidad superior; dharmaì—religión; vâsudeva—la Personalidad de Dios; parâì—máxima; gatiì—meta de la vida.



TRADUCCIÓN



En las Escrituras reveladas, el objeto último del conocimiento es Ärî Kèëòa, la Personalidad de Dios. El propósito de ejecutar sacrificio es el de complacerlo a Él. El yoga es para comprenderlo a Él. Todas las actividades fruitivas son, en fin de cuentas, recompensadas únicamente por Él. Él es el conocimiento supremo, y todas las austeridades severas se realizan para conocerlo a Él. La religión (dharma) consiste en prestarle a Él servicio amoroso. Él es la meta suprema de la vida.



SIGNIFICADO



Que Ärî Kèëòa, la Personalidad de Dios, es el único objeto que debe ser adorado, se confirma en estos dos älokas. En la literatura védica se encuentra el mismo objetivo: establecer nuestra relación con Dios y, finalmente, revivir el perdido servicio amoroso que le debemos a Él. Ésa es la esencia de los Vedas. En El Bhagavad-gîtâ, el Señor confirma la misma teoría en Sus propias palabras: el propósito último de los Vedas es únicamente el de conocerlo a Él. El Señor, a través de Su encarnación en el cuerpo de Ärîla Vyâsadeva, prepara todas las Escrituras reveladas, sólo para que las almas caídas, condicionadas por la naturaleza material, recuerden a Ärî Kèëòa, la Personalidad de Dios. Ningún semidiós puede otorgar la libertad del cautiverio material. Ése es el veredicto de todas las Escrituras védicas. Los impersonalistas que no tienen ninguna información acerca de la Personalidad de Dios, minimizan la omnipotencia del Señor Supremo y lo ponen en el mismo nivel que todos los demás seres vivientes, y por este acto, esos impersonalistas logran liberarse del cautiverio material únicamente con gran dificultad. Ellos pueden entregarse a Él sólo después de muchísimos nacimientos en los que cultiven el conocimiento trascendental.



Uno pudiera aducir que las actividades védicas se basan en ceremonias de sacrificio. Eso es cierto. Pero todos esos sacrificios también tienen por objeto comprender la verdad acerca de Vâsudeva. Otro nombre de Vâsudeva es Yajña (sacrificio), y en El Bhagavad-gîtâ se afirma claramente que todos los sacrificios y todas las actividades deben realizarse para la satisfacción de Yajña, o Viëòu, la Personalidad de Dios. Esto sucede también en los sistemas de yoga. Yoga significa ponerse en contacto con el Señor Supremo. El proceso, sin embargo, incluye varios aspectos corporales, tales como âsana, dhyâna, prâòâyâma y la meditación, y todos ellos tienen por objeto la concentración en el aspecto localizado de Vâsudeva, representado por Paramâtmâ. La comprensión Paramâtmâ no es sino una comprensión parcial de Vâsudeva, y si uno logra el éxito en ese intento, llega a comprender a Vâsudeva a plenitud. Pero por mala fortuna, la mayoría de los yogîs se quedan estancados, debido a los poderes del misticismo que han conseguido a través del proceso corporal. Los yogîs desafortunados reciben una oportunidad en el siguiente nacimiento, siendo colocados en las familias de brâhmaòas buenos y eruditos o en las familias de comerciantes ricos, a fin de ejecutar la inconclusa tarea de la comprensión de Vâsudeva. Si esos brâhmaòas afortunados e hijos de hombres ricos utilizan debidamente la oportunidad, pueden comprender fácilmente a Vâsudeva mediante la buena asociación con personas santas. Desgraciadamente, esas personas privilegiadas son cautivadas de nuevo por la riqueza y honor materiales, y por ello prácticamente se olvidan de la finalidad de la vida.



Esto también es cierto en lo que se refiere al cultivo de conocimiento. Según El Bhagavad-gîtâ, existen dieciocho elementos para el cultivo de conocimiento. Mediante ese cultivo de conocimiento, uno gradualmente llega a ser humilde, estar libre de vanidad, ser no violento, tolerante, sencillo, estar consagrado al gran maestro espiritual, y ser autocontrolado. Mediante el cultivo de conocimiento, uno llega a desapegarse del calor del hogar y se vuelve consciente de los sufrimientos que se deben a la muerte, al nacimiento, a la vejez y las enfermedades. Y todo el cultivo de conocimiento culmina en el servicio devocional a la Personalidad de Dios, Vâsudeva. Por consiguiente, Vâsudeva es el objetivo último del cultivo de todas las diferentes ramas de conocimiento. El cultivo de conocimiento que lo conduce a uno al plano trascendental de encontrar a Vâsudeva, es verdadero conocimiento. El Bhagavad-gîtâ condena el conocimiento físico en sus diversas ramas, diciendo que es ajñâna, o lo opuesto al verdadero conocimiento. El objetivo último del conocimiento físico es el de satisfacer los sentidos, lo cual implica prolongar el período de existencia material y, en virtud de ello, la continuación del sufrimiento triple. De manera que el hecho de prolongar la desoladora vida de la existencia material es ignorancia. Pero si ese mismo conocimiento físico conduce al sendero del entendimiento espiritual, lo ayuda a uno a terminar la desoladora vida de la existencia física y a comenzar la vida de existencia espiritual en el plano Vâsudeva.



Eso mismo se aplica a todas las clases de austeridades. Tapasya significa la aceptación voluntaria de sufrimientos corporales, para alcanzar algún fin más elevado en la vida. Râvaòa y Hiraòyakaäipu se sometieron a un severo tipo de tortura corporal, para lograr como fin la complacencia de los sentidos. Algunas veces, los políticos modernos también se someten a severos tipos de austeridades para lograr algún fin político. Eso no es verdadera taspaya. Uno debe aceptar inconvenientes corporales voluntarios con el fin de conocer a Vâsudeva, pues ése es el camino de las austeridades verdaderas. De lo contrario, todas las formas de austeridades se clasifican como modalidades de la pasión y la ignorancia. La pasión y la ignorancia no pueden darle fin a los sufrimientos de la vida. Únicamente la modalidad de la bondad puede mitigar el sufrimiento triple de la vida. Vasudeva y Devakî, los supuestos padres del Señor Kèëòa, se sometieron a penitencias para tener a Vâsudeva como hijo suyo. El Señor Ärî Kèëòa es el padre de todos los seres vivientes (Bg. 14.4). Por consiguiente, Él es el ser viviente original entre todos los demás seres vivientes. Él es el eterno disfrutador original entre todos los demás disfrutadores. Luego nadie puede ser Su progenitor, como puede que piensen los ignorantes. El Señor Ärî Kèëòa accedió a volverse el hijo de Vasudeva y Devakî, al sentirse complacido con las severas austeridades de ellos. Así pues, si se deben hacer austeridades, han de hacerse para alcanzar el fin del conocimiento, Vâsudeva.



Vâsudeva es la original Personalidad de Dios, el Señor Ärî Kèëòa. Como se explicó anteriormente, la Personalidad de Dios original se expande mediante formas innumerables. Esa expansión de formas la hacen posible Sus diversas energías. Éstas también son múltiples y variadas, y Sus energías internas son superiores y Sus energías externas son inferiores, cualitativamente. En El Bhagavad-gîtâ (7.4-6) se las explica diciendo que son las prakètis parâ y aparâ. De manera que Sus expansiones de diversas formas, que ocurren por intermedio de las energías internas, son formas superiores, mientras que las expansiones que ocurren por intermedio de las energías externas, son formas inferiores. Las entidades vivientes también son expansiones de Él. Las entidades vivientes que Su potencia interna expande, son personas eternamente liberadas, mientras que aquellas que se expanden en función de las energías materiales, son almas eternamente condicionadas. En consecuencia, todo cultivo de conocimiento, austeridades, sacrificios y actividades debe apuntar hacia el cambio de la calidad de la influencia que está actuando sobre nosotros. Por los momentos, todos nosotros estamos siendo controlados por la energía externa del Señor, y tan sólo para cambiar la calidad de la influencia, debemos esforzarnos por cultivar energía espiritual. En El Bhagavad-gîtâ se dice que aquellos que son mahâtmas, o aquellos cuya mente se ha ampliado tanto como para estar dedicados al servicio del Señor Kèëòa, se hallan bajo la influencia de la potencia interna, y el efecto de ello es que esos seres vivientes de mente abierta están constantemente dedicados al servicio del Señor, sin desvío alguno. Ése debe ser el objetivo de la vida. Y ése es el veredicto de todas las Escrituras védicas. Nadie debe preocuparse por las actividades fruitivas o la especulación árida acerca del conocimiento trascendental. Todo el mundo debe dedicarse de inmediato al amoroso servicio trascendental del Señor. Y tampoco debe uno adorar a diferentes semidioses, los cuales actúan como diferentes manos del Señor para la creación, manutención o destrucción del mundo material. Existe una infinidad de poderosos semidioses que supervisan la administración externa del mundo material. Todos ellos son diferentes manos asistentes del Señor Vâsudeva. Hasta el Señor Äiva y el Señor Brahmâ están incluidos en la lista de semidioses, pero el Señor Viëòu, o Vâsudeva, siempre está situado trascendentalmente. Aunque Él acepte la cualidad de la bondad del mundo material, aun así es trascendental a todas las modalidades materiales. El siguiente ejemplo aclarará el asunto más explícitamente. En la prisión se hallan los prisioneros y los encargados de la prisión. Tanto los encargados como los prisioneros están regidos por las leyes del rey. Pero, aunque a veces el rey entra en la prisión, no está sujeto a las leyes de la misma. Así que el rey siempre es trascendental a las leyes de la prisión, tal como el Señor siempre es trascendental a las leyes del mundo material. (S.B. 1º, Cap. 2, V. 28-29, págs. 115-118).


La liberación como la meta de Adoración - (S.B.1.2.27)


TEXTO 27



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rajas-tamaì-prakètayaì

sama-äîlâ bhajanti vai

pitè-bhûta-prajeäâdîn

äriyaiävarya-prajepsavaì



rajaì—la modalidad de la pasión; tamaì—la modalidad de la ignorancia; prakètayaì—de esa mentalidad; sama-äîlâì—de la mismas categorías; bhajanti—adoran; vai—verdaderamente; pitè—los antepasados; bhûta—otros seres vivientes; prajeäa-âdîn—controladores de la administración cósmica; äriyâ—enriquecimiento; aiävarya—riqueza y poder; prajâ—prole; îpsavaì—deseando así.



TRADUCCIÓN



Aquellos que están bajo la influencia de las modalidades de la pasión y de la ignorancia, adoran a los antepasados, a otros seres vivientes y a los semidioses que están a cargo de las actividades cósmicas, pues los impulsa un deseo de beneficiarse materialmente con mujeres, riqueza, poder y descendencia.



SIGNIFICADO



Si uno está sumamente interesado en ir de vuelta a Dios, no hay ninguna necesidad de que adore a los semidioses de ninguna categoría. En El Bhagavad-gîtâ (7.20.23) se dice claramente que aquellos que están locos por el disfrute material, se dirigen a los diferentes semidioses en busca de beneficios temporales, los cuales están hechos para los hombres con un escaso acopio de conocimiento. Nunca deberíamos desear aumentar la intensidad del disfrute material. El disfrute material debe aceptarse únicamente en la medida de la satisfacción de las necesidades básicas de la vida, y ni más ni menos que eso. Aceptar más disfrute material significa atarse más y más a los sufrimientos de la existencia material. Más riqueza, más mujeres y falsa aristocracia son algunas de las exigencias del hombre con inclinaciones materialistas, debido a que no tiene información alguna acerca del beneficio que se obtiene de adorar a Viëòu. Por el hecho de adorar a Viëòu, uno puede obtener beneficios en esta vida, así como también en la vida que está después de la muerte. Olvidando estos principios, la gente necia que persigue más riqueza, más esposas y más hijos, adora a diversos semidioses. La vida tiene por objeto el ponerles fin a los sufrimientos que hay en ellas, y no el aumentarlos.



Para el goce material no hay necesidad de dirigirse a los semidioses. Los semidioses no son más que sirvientes del Señor. Como tales, tienen el deber de proveer lo necesario para la vida, en la forma de agua, luz, aire, etc. Uno debe trabajar arduamente y adorar al Señor Supremo mediante los frutos de esa ardua labor para la existencia, y ése debe ser el lema de la vida. Con fe en Dios y de la manera correcta, uno debe tener el cuidado de ejecutar el servicio propio de su ocupación, y eso lo guiará a uno gradualmente en la progresiva marcha de vuelta a Dios.



El Señor Ärî Kèëòa, cuando se hallaba personalmente presente en Vrajadhâma, detuvo la adoración que se le iba a hacer al semidiós Indra, y les aconsejó a los residentes de Vraja que adoraran mediante su ocupación y que tuvieran fe en Dios. Adorar a los múltiples semidioses en pos de la ganancia material es prácticamente una perversión de la religión. Esta clase de actividad religiosa se ha condenado desde el mismo principio del Bhâgavatam, tildándola de kaitava-dharma. Existe sólo una religión en el mundo que deben seguir todas y cada una de las personas, y ésa es el bhâgavata-dharma, o la religión que le enseña a uno a adorar a la Suprema Personalidad de Dios y a nadie más. (S.B. 1º, Cap. 2, V. 27, págs. 113-115).





La liberación como la meta de Adoración - (S.B.1.2.28-29)


TEXTOS 28–29



http://4.bp.blogspot.com/_aeFcQ2Gana0/TCtMSxZHCHI/AAAAAAAAGZQ/nFN-45PxPbE/s1600/S.B.1.2.28-29+%2816JC%29+color+Kaki.JPG



vâsudeva-parâ vedâ

vâsudeva-parâ makhâì

vâsudeva-parâ yogâ

vâsudeva-parâì kriyâì



vâsudeva-paraê jñânaê

vâsudeva-paraê tapaì

vâsudeva-paro dharmo

vâsudeva-parâ gatiì



vâsudeva—la Personalidad de Dios; parâì—la meta última; vedâì—Escrituras reveladas; vâsudeva—la Personalidad de Dios; parâì—para odorar; makhâì—sacrificios; vâsudeva—la Personalidad de Dios; parâì—los medios de conseguir; yogâì—enseres místicos; vâsudeva—la Personalidad de dios; parâì—bajo Su control; kriyâì—actividades fruitivas; vâsudeva—la Personalidad de Dios; param—el supremo; jñânam—conocimiento; vâsudeva—la Personalidad de Dios; param—mejor; tapaì—austeridad; vâsudeva—la Personalidad de Dios; paraì—calidad superior; dharmaì—religión; vâsudeva—la Personalidad de Dios; parâì—máxima; gatiì—meta de la vida.



TRADUCCIÓN



En las Escrituras reveladas, el objeto último del conocimiento es Ärî Kèëòa, la Personalidad de Dios. El propósito de ejecutar sacrificio es el de complacerlo a Él. El yoga es para comprenderlo a Él. Todas las actividades fruitivas son, en fin de cuentas, recompensadas únicamente por Él. Él es el conocimiento supremo, y todas las austeridades severas se realizan para conocerlo a Él. La religión (dharma) consiste en prestarle a Él servicio amoroso. Él es la meta suprema de la vida.



SIGNIFICADO



Que Ärî Kèëòa, la Personalidad de Dios, es el único objeto que debe ser adorado, se confirma en estos dos älokas. En la literatura védica se encuentra el mismo objetivo: establecer nuestra relación con Dios y, finalmente, revivir el perdido servicio amoroso que le debemos a Él. Ésa es la esencia de los Vedas. En El Bhagavad-gîtâ, el Señor confirma la misma teoría en Sus propias palabras: el propósito último de los Vedas es únicamente el de conocerlo a Él. El Señor, a través de Su encarnación en el cuerpo de Ärîla Vyâsadeva, prepara todas las Escrituras reveladas, sólo para que las almas caídas, condicionadas por la naturaleza material, recuerden a Ärî Kèëòa, la Personalidad de Dios. Ningún semidiós puede otorgar la libertad del cautiverio material. Ése es el veredicto de todas las Escrituras védicas. Los impersonalistas que no tienen ninguna información acerca de la Personalidad de Dios, minimizan la omnipotencia del Señor Supremo y lo ponen en el mismo nivel que todos los demás seres vivientes, y por este acto, esos impersonalistas logran liberarse del cautiverio material únicamente con gran dificultad. Ellos pueden entregarse a Él sólo después de muchísimos nacimientos en los que cultiven el conocimiento trascendental.



Uno pudiera aducir que las actividades védicas se basan en ceremonias de sacrificio. Eso es cierto. Pero todos esos sacrificios también tienen por objeto comprender la verdad acerca de Vâsudeva. Otro nombre de Vâsudeva es Yajña (sacrificio), y en El Bhagavad-gîtâ se afirma claramente que todos los sacrificios y todas las actividades deben realizarse para la satisfacción de Yajña, o Viëòu, la Personalidad de Dios. Esto sucede también en los sistemas de yoga. Yoga significa ponerse en contacto con el Señor Supremo. El proceso, sin embargo, incluye varios aspectos corporales, tales como âsana, dhyâna, prâòâyâma y la meditación, y todos ellos tienen por objeto la concentración en el aspecto localizado de Vâsudeva, representado por Paramâtmâ. La comprensión Paramâtmâ no es sino una comprensión parcial de Vâsudeva, y si uno logra el éxito en ese intento, llega a comprender a Vâsudeva a plenitud. Pero por mala fortuna, la mayoría de los yogîs se quedan estancados, debido a los poderes del misticismo que han conseguido a través del proceso corporal. Los yogîs desafortunados reciben una oportunidad en el siguiente nacimiento, siendo colocados en las familias de brâhmaòas buenos y eruditos o en las familias de comerciantes ricos, a fin de ejecutar la inconclusa tarea de la comprensión de Vâsudeva. Si esos brâhmaòas afortunados e hijos de hombres ricos utilizan debidamente la oportunidad, pueden comprender fácilmente a Vâsudeva mediante la buena asociación con personas santas. Desgraciadamente, esas personas privilegiadas son cautivadas de nuevo por la riqueza y honor materiales, y por ello prácticamente se olvidan de la finalidad de la vida.



Esto también es cierto en lo que se refiere al cultivo de conocimiento. Según El Bhagavad-gîtâ, existen dieciocho elementos para el cultivo de conocimiento. Mediante ese cultivo de conocimiento, uno gradualmente llega a ser humilde, estar libre de vanidad, ser no violento, tolerante, sencillo, estar consagrado al gran maestro espiritual, y ser autocontrolado. Mediante el cultivo de conocimiento, uno llega a desapegarse del calor del hogar y se vuelve consciente de los sufrimientos que se deben a la muerte, al nacimiento, a la vejez y las enfermedades. Y todo el cultivo de conocimiento culmina en el servicio devocional a la Personalidad de Dios, Vâsudeva. Por consiguiente, Vâsudeva es el objetivo último del cultivo de todas las diferentes ramas de conocimiento. El cultivo de conocimiento que lo conduce a uno al plano trascendental de encontrar a Vâsudeva, es verdadero conocimiento. El Bhagavad-gîtâ condena el conocimiento físico en sus diversas ramas, diciendo que es ajñâna, o lo opuesto al verdadero conocimiento. El objetivo último del conocimiento físico es el de satisfacer los sentidos, lo cual implica prolongar el período de existencia material y, en virtud de ello, la continuación del sufrimiento triple. De manera que el hecho de prolongar la desoladora vida de la existencia material es ignorancia. Pero si ese mismo conocimiento físico conduce al sendero del entendimiento espiritual, lo ayuda a uno a terminar la desoladora vida de la existencia física y a comenzar la vida de existencia espiritual en el plano Vâsudeva.



Eso mismo se aplica a todas las clases de austeridades. Tapasya significa la aceptación voluntaria de sufrimientos corporales, para alcanzar algún fin más elevado en la vida. Râvaòa y Hiraòyakaäipu se sometieron a un severo tipo de tortura corporal, para lograr como fin la complacencia de los sentidos. Algunas veces, los políticos modernos también se someten a severos tipos de austeridades para lograr algún fin político. Eso no es verdadera taspaya. Uno debe aceptar inconvenientes corporales voluntarios con el fin de conocer a Vâsudeva, pues ése es el camino de las austeridades verdaderas. De lo contrario, todas las formas de austeridades se clasifican como modalidades de la pasión y la ignorancia. La pasión y la ignorancia no pueden darle fin a los sufrimientos de la vida. Únicamente la modalidad de la bondad puede mitigar el sufrimiento triple de la vida. Vasudeva y Devakî, los supuestos padres del Señor Kèëòa, se sometieron a penitencias para tener a Vâsudeva como hijo suyo. El Señor Ärî Kèëòa es el padre de todos los seres vivientes (Bg. 14.4). Por consiguiente, Él es el ser viviente original entre todos los demás seres vivientes. Él es el eterno disfrutador original entre todos los demás disfrutadores. Luego nadie puede ser Su progenitor, como puede que piensen los ignorantes. El Señor Ärî Kèëòa accedió a volverse el hijo de Vasudeva y Devakî, al sentirse complacido con las severas austeridades de ellos. Así pues, si se deben hacer austeridades, han de hacerse para alcanzar el fin del conocimiento, Vâsudeva.



Vâsudeva es la original Personalidad de Dios, el Señor Ärî Kèëòa. Como se explicó anteriormente, la Personalidad de Dios original se expande mediante formas innumerables. Esa expansión de formas la hacen posible Sus diversas energías. Éstas también son múltiples y variadas, y Sus energías internas son superiores y Sus energías externas son inferiores, cualitativamente. En El Bhagavad-gîtâ (7.4-6) se las explica diciendo que son las prakètis parâ y aparâ. De manera que Sus expansiones de diversas formas, que ocurren por intermedio de las energías internas, son formas superiores, mientras que las expansiones que ocurren por intermedio de las energías externas, son formas inferiores. Las entidades vivientes también son expansiones de Él. Las entidades vivientes que Su potencia interna expande, son personas eternamente liberadas, mientras que aquellas que se expanden en función de las energías materiales, son almas eternamente condicionadas. En consecuencia, todo cultivo de conocimiento, austeridades, sacrificios y actividades debe apuntar hacia el cambio de la calidad de la influencia que está actuando sobre nosotros. Por los momentos, todos nosotros estamos siendo controlados por la energía externa del Señor, y tan sólo para cambiar la calidad de la influencia, debemos esforzarnos por cultivar energía espiritual. En El Bhagavad-gîtâ se dice que aquellos que son mahâtmas, o aquellos cuya mente se ha ampliado tanto como para estar dedicados al servicio del Señor Kèëòa, se hallan bajo la influencia de la potencia interna, y el efecto de ello es que esos seres vivientes de mente abierta están constantemente dedicados al servicio del Señor, sin desvío alguno. Ése debe ser el objetivo de la vida. Y ése es el veredicto de todas las Escrituras védicas. Nadie debe preocuparse por las actividades fruitivas o la especulación árida acerca del conocimiento trascendental. Todo el mundo debe dedicarse de inmediato al amoroso servicio trascendental del Señor. Y tampoco debe uno adorar a diferentes semidioses, los cuales actúan como diferentes manos del Señor para la creación, manutención o destrucción del mundo material. Existe una infinidad de poderosos semidioses que supervisan la administración externa del mundo material. Todos ellos son diferentes manos asistentes del Señor Vâsudeva. Hasta el Señor Äiva y el Señor Brahmâ están incluidos en la lista de semidioses, pero el Señor Viëòu, o Vâsudeva, siempre está situado trascendentalmente. Aunque Él acepte la cualidad de la bondad del mundo material, aun así es trascendental a todas las modalidades materiales. El siguiente ejemplo aclarará el asunto más explícitamente. En la prisión se hallan los prisioneros y los encargados de la prisión. Tanto los encargados como los prisioneros están regidos por las leyes del rey. Pero, aunque a veces el rey entra en la prisión, no está sujeto a las leyes de la misma. Así que el rey siempre es trascendental a las leyes de la prisión, tal como el Señor siempre es trascendental a las leyes del mundo material. (S.B. 1º, Cap. 2, V. 28-29, págs. 115-118).



(Véase: Kèëòa como la meta de la Adoración).



Liberación mediante Adoración - (S.B.1.2.24)




TEXTO 24



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pârthivâd dâruòo dhûmas

tasmâd agnis trayîmayaì

tamasas tu rajas tasmât

sattvaê yad brahma-daräanam



pârthivât—de tierra; dâruòaì—leña; dhûmaì—humo; tasmât—de eso; agniì—fuego; trayî—sacrificios védicos; mayaì—hecho de; tamasaì—en la modalidad de la ignorancia; tu—pero; rajaì—la modalidad de la pasión; tasmât—de eso; sattvam—la modalidad de la bondad; yat—la cual; brahma—la Verdad Absoluta; daräanam—comprensión.




TRADUCCIÓN



La leña es una transformación de la tierra, pero el humo es mejor que la leña verde. Y el fuego es aún mejor, pues mediante el fuego podemos obtener los beneficios del conocimiento superior (a través de los sacrificios védicos). De forma similar, la pasión (rajas) es mejor que la ignorancia (tamas), pero la bondad (sattva) es lo mejor, pues mediante la bondad uno puede llegar a comprender la Verdad Absoluta.



SIGNIFICADO



Como se explicó anteriormente, uno puede liberarse de la vida condicionada de la existencia material, mediante el hecho de prestarle servicio devocional a la Personalidad de Dios. Aquí se entiende, además, que uno tiene que ascender al plano de la modalidad de la bondad (sattva), para poder ser merecedor del servicio devocional del Señor. Pero si hay impedimentos en el sendero progresivo, cualquiera, incluso desde el plano de tamas, puede ascender gradualmente al plano de sattva, mediante la dirección experta del maestro espiritual. Por consiguiente, los candidatos sinceros deben acercarse a un maestro espiritual experto, para emprender una marcha progresiva de esa clase, y el maestro espiritual experto y genuino es competente para dirigir al discípulo desde cualquier etapa de la vida: tamas, rajas o sattva.



Es un error, entonces, considerar que la adoración que de cualquier cualidad o de cualquier forma de la Suprema Personalidad de Dios es igualmente beneficiosa. Con la excepción de Viëòu, todas las formas separadas se manifiestan bajo las condiciones de la energía material, y, por ende, las formas de la energía material no pueden ayudar a nadie a ascender a la plataforma de sattva, que es la única que puede liberar a una persona del cautiverio material.



La modalidad de tamas controla el estado de la vida incivilizada, o la vida de los animales inferiores. La vida civilizada del hombre, con una pasión por diversos tipos de beneficios materiales, es la etapa de rajas. La etapa de rajas de la vida proporciona un leve indicio acerca de la compresión de la Verdad Absoluta, en la forma de sentimientos finos por la filosofía, el arte y la cultura, con principios éticos y morales; pero la modalidad de sattva es una etapa aún más elevada de cualidad material, que verdaderamente lo ayuda a uno a comprender la Verdad Absoluta. En otras palabras, existe una diferencia cualitativa entre las diferentes clases de métodos de adoración, así como también entre los respectivos resultados que se obtienen de las deidades predominantes, es decir, Brahmâ, Viëòu y Hara. (S.B. 1º, Cap. 2, V. 24, págs. 110-111).


Liberación mediante Adoración - (S.B.1.2.25)



TEXT 25



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bhejire munayo ’thâgre

bhagavantam adhokëajam

sattvaê viäuddhaê këemâya

kalpante ye ’nu tân iha



bhejire—le prestan servicio a; munayaì—los sabios; atha—así pues; agre—anteriormente; bhagavantam—a la Personalidad de Dios; adhokëajam—la Trascendencia; sattvam—existencia; viäuddham—por encima de las tres modalidades de la naturaleza; këemâya—para obtener el benefico máximo; kalpante—merecen; ye—esos; anu—siguen; n—esos; iha—en este mundo material.



TRADUCCIÓN



Anteriormente, todos los grandes sabios le prestaban servicio a la Personalidad de Dios, debido a la existencia de Él por encima de las tres modalidades de la naturaleza material. Ellos lo adoraban para quedar libres de las condiciones materiales y así obtener el beneficio máximo. Todo aquel que siga a esas grandes autoridades es merecedor también de ser liberado del mundo material.



SIGNIFICADO



El propósito de practicar la religión no es, ni el de beneficiarse con alguna ganancia material, ni el de obtener el simple conocimiento con el cual distinguir la materia del espíritu. El objetivo fundamental de las prácticas religiosas es el de liberarse del cautiverio material y recordar la vida de libertad del mundo trascendental, donde la Personalidad de Dios es la Persona Suprema. Por lo tanto, las leyes de la religión las promulga directamente la Personalidad de Dios, y con excepción de los mahâyanas, o los autorizados agentes del Señor, nadie conoce el propósito de la religión. Hay doce agentes del Señor en particular que conocen el propósito de la religión, y todos ellos le prestan servicio trascendental a Él. Las personas que deseen su propio bien pueden seguir a estos mahâyanas, y obtener así el beneficio supremo. (S.B. 1º, Cap. 2, V. 25, pág. 111).




Liberación mediante Adoración - (S.B.1.2.26)


TEXT 26



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mumukëavo ghora-rûpân

hitvâ bhûta-patîn atha

nârâyaòa-kalâì äântâ

bhajanti hy anasûyavaì



mumukëavaì—las personas que desean la liberación; ghora—horribles; rûpân—formas como ésas; hitvâ—rechazando; bhûta-patîn—semidioses; atha—por esta razón; nârâyaòa—la Personalidad de Dios; kalâì—porciones plenarias; äântâì—supremamente bienaventuradas; bhajanti—adoran; hi—indudablemente; anasûyavaì—no envidioso.



TRADUCCIÓN



Aquellos que están muy interesados en la liberación no son envidiosos, indudablemente, y respetan a todos. Sin embargo, ellos rechazan las horribles y espantosas formas de los semidioses, y adoran sólo las supremamente bienaventuradas formas del Señor Viëòu y Sus porciones plenarias.



SIGNIFICADO



La Suprema Personalidad de Dios Ärî Kèëòa, quien es la persona original de las categorías de Viëòu, se expande en dos diferentes categorías, a saber, las porciones plenarias integradas y las partes integrales separadas. Las partes integrales separadas son los servidores, y las porciones plenarias integradas de viëòu-tattvas constituyen los venerables objetos de servicio.



Todos los semidioses apoderados del Señor Supremo son también partes integrales separadas. Ellos no pertenecen a las categorías de viëòu-tattvas. Los viëòu-tattvas son seres vivientes tan poderosos como la forma original de la Personalidad de Dios, y Ellos exhiben diferentes categorías de poder, tomando en consideración los diferentes tiempos y circunstancias. Las partes integrales separadas son poderosas de manera limitada. Ellas no tienen ilimitado poder, como los viëòu-tattvas. De manera que uno nunca debe clasificar a los viëòu-tattvas, o las porciones plenarias de Nârâyaòa, la Personalidad de Dios, en las mismas categorías que las partes integrales. Si alguien lo hace, se convierte de inmediato en un pâëaòdî u ofensor. En la era de Kali, muchas personas necias cometen esas ofensas ilícitas e igualan las dos categorías.



Las partes integrales separadas tienen diferentes posiciones desde el punto de vista de los poderes materiales, y algunas de ellas son, por ejemplo, Kâla-bhairava, Ämaäâna-bhairava, Äani, Mahâkâlî, Caòàikâ. Estos semidioses son adorados principalmente por aquellos que se encuentran en las categorías más bajas de la modalidad de la oscuridad o la ignorancia. Otros semidioses, como Brahmâ, Äiva, Sûrya, Gaòeäa y muchas deidades similares, son adorados por hombres influenciados por la modalidad de la pasión, e impulsados por el deseo de disfrute material. Pero aquellos que verdaderamente están situados bajo la influencia de la modalidad de la bondad (sattva-guòa) de la naturaleza material, adoran únicamente a los viëòu-tattvas. Los viëòu-tattvas se representan con varios nombres y formas, tales como Nârâyaòa, Dâmodara, Vâmana, Govinda y Adhokëaja.



Los brâhmaòas capacitados adoran a los viëòu-tattvas representados por el äâlagrâma-äilâ, y algunas de las castas superiores, como los këatriyas y los vaiäyas, también adoran generalmente a los viëòu-tattvas.



Los brâhmaòas altamente capacitados que están situados en el plano de la modalidad de la bondad, no guardan ningún resentimiento en contra del modo de adoración de otros. Ellos tienen un gran respeto por los semidioses, aun a pesar de que éstos tengan una apariencia espantosa, como Kâla-bhairava o Mahâkâlî. Ellos saben muy bien que esos horribles aspectos del Señor Supremo son todos servidores diferentes del Señor bajo diferentes condiciones; mas, aun así, rechazan la adoración tanto de los aspectos horribles de los semidioses como de los atractivos, y se concentran únicamente en las formas de Viëòu, pues están sumamente interesados en liberarse de las condiciones materiales. Los semidioses, incluso hasta la etapa de Brahmâ, que es el supremo de todos los semidioses, no pueden ofrecerle la liberación a nadie. Hiraòyakaäipu se sometió a un severo tipo de penitencia para lograr la vida eterna, pero la deidad que adoró, Brahmâ, no pudo satisfacerlo con una bendición semejante. Así que Viëòu, y nadie más, recibe el nombre de mukti-pada, o la Personalidad de Dios que puede otorgarnos mukti, la liberación. Los semidioses, que son como las demás entidades vivientes del mundo material, son todos liquidados en el momento de la aniquilación de la estructura material. Ellos mismos son incapaces de obtener la liberación, ¡qué decir de darles la liberación a sus devotos! Los semidioses únicamente pueden conferirles a los adoradores algún beneficio temporal, mas no el beneficio máximo.



Ésta es la única razón por la cual los candidatos a liberarse rechazan deliberadamente el proceso de adorar a los semidioses, si bien no son irrespetuosos con ninguno de ellos. (S.B. 1º, Cap. 2, V. 26, págs. 112-113).



Lugares esenciales de Adoración - (S.B.1.8.19)



TEXTO 19



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mâyâ-javanikâcchannam

ajñâdhokëajam avyayam

na lakëyase mûàha-dèäâ

naùo nâùyadharo yathâ



mâyâ—engañadora; javanikâ—cortina; âcchannam—cubierto por; ajñâ—ignorante; adhokëajam—más allá del alcance del concepto material (trascendental); avyayam—irreprochable; na—no; lakëyase—observado; mûàha-dèäâ—por el observador necio; naùaì—artista; nâùya-dharaì—vestido como un actor; yathâ—como.



TRADUCCIÓN



Estando más allá del alcance de la limitada percepción de los sentidos, Tú eres el factor eternamente irreprochable que está cubierto por la cortina de energía alucinante. Tú eres invisible para el observador necio, de la misma manera en que un actor al desempeñar un papel no es reconocido.



SIGNIFICADO



En El Bhagavad-gîtâ, el Señor Ärî Kèëòa afirma que las personas poco inteligentes lo toman equivocadamente por un hombre ordinario como nosotros, y que por ello lo menosprecian. Aquí, la reina Kuntî confirma lo mismo. Las personas poco inteligentes son aquellas que se rebelan en contra de la autoridad del Señor. Dichas personas son conocidas como asuras. Los asuras no pueden reconocer la autoridad del Señor. Cuando el propio Señor aparece entre nosotros como Râma, Nèsiêha, Varâha o en Su forma original de Kèëòa, realiza muchos actos maravillosos que son humanamente imposibles de realizar. Como habremos de encontrar en el Décimo Canto de esta gran obra literaria, el Señor Ärî Kèëòa, incluso en los días en que aún se hallaba en el regazo de Su madre, exhibió Sus actividades humanamente imposibles de realizar. Él mató a la bruja Pûtanâ, pese a que ella se untó veneno en el pecho sólo para matar al Señor. El Señor chupó el pecho de ella tal como lo haría un bebé ordinario, y le chupó también su propia vida. Así mismo, Él levantó la colina Govardhana, tal como un niño que levanta un hongo, y permaneció de pie continuamente durante varios días, tan sólo para brindarles protección a los residentes de Vèndâvana. Éstas son algunas de las actividades sobrehumanas del Señor que se describen en Escrituras védicas autoritativas, tales como los Purâòas, Itihâsas (historias) y Upaniëads. Él ha dado instrucciones maravillosas en la forma de El Bhagavad-gîtâ. Él ha exhibido facultades maravillosas como héroe, cabeza de familia, maestro y renunciante. Él ha aceptado como la Suprema Personalidad de Dios por personalidades muy autoritativas, tales como Vyâsa, Devala, Asita, Nârada, Madhva, Äaôkara, Râmânuja, Ärî Caitanya Mahâprabhu, Jîva Gosvâmî, Viävanâtha Cakravartî, Bhaktisiddhânta Sarasvatî y todas las demás autoridades de la línea. Él mismo ha declarado otro tanto en muchos lugares de las Escrituras auténticas. Y aún así existe una clase de hombres con mentalidad demoníaca, que siempre están reacios a aceptar al Señor como la Suprema Verdad Absoluta. Esto se debe en parte a su escaso acopio de conocimiento, y en parte a su terca obstinación, que es el resultado de diversas fechorías realizadas en el pasado y en el presente. Personas de esa clase no pudieron reconocer al Señor Ärî Kèëòa ni siquiera cuando Él estuvo presente ante ellos. Otra dificultad que existe es que aquellos que dependen más de sus imperfectos sentidos, no pueden llegar a comprender que Él es el Señor Supremo. Dichas personas son como el científico moderno. Ellas quieren conocer todo por medio de su conocimiento experimental. Pero no es posible conocer a la Suprema Persona mediante el imperfecto conocimiento experimental. A Él se le describe aquí como adhokëaja, o que está más allá del alcance del conocimiento experimental. Todos nuestros sentidos son imperfectos. Nosotros decimos que lo observamos absolutamente todo, pero hemos de admitir que únicamente podemos observar las cosas bajo ciertas condiciones materiales, las cuales también están más allá de nuestro control. El Señor está más allá de la observación perceptiva de los sentidos. La reina Kuntî acepta esta deficiencia del alma condicionada, especialmente de la poco inteligente clase femenina. Para las personas poco inteligentes debe haber cosas como templos, mezquitas o iglesias, de modo que puedan comenzar a reconocer la autoridad del Señor y a oír a las autoridades hablar de Él en esos lugares sagrados. Para los hombres poco inteligentes, ese comienzo de la vida espiritual es esencial, y únicamente los hombres necios censuran el establecimiento de dichos lugares de adoración, que se requieren para elevar el nivel de los atributos espirituales de las masas. Para las personas poco inteligentes, el postrarse ante la autoridad del Señor, como generalmente se hace en los templos, mezquitas o iglesias, es tan beneficioso, como para los devotos adelantados lo es el meditar en Él mediante el servicio activo. (S.B. 1º, Cap. 8, V. 19, págs. 369-370).



Adoración por Bhîëma - (S.B.1.9.11)



TEXTO 11



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pâòàu-putrân upâsînân

praäraya-prema-saôgatân

abhyâcaëùânurâgâärair

andhîbhûtena cakëuëâ



pâòàu—el difunto padre de Mahârâja Yudhiëùhira y sus hermanos; putrân—los hijos de; upâsînân—sentados cerca en silencio; praäraya—estando abatidos; prema—con sentimientos de amor; saôgatân—habiéndose reunido; abhyâcaëùa—congratulado; anurâga—con emoción; aäraiì—mediante lágrimas de éxtasis; andhî-bhûtena—abrumado; cakëuëâ—con sus ojos.



TRADUCCIÓN



Los hijos de Mahârâja Pâòàu se hallaban sentados cerca en silencio, abatidos por el afecto que le tenían a su moribundo abuelo. Viendo esto, Bhîëmadeva los congratuló emocionadamente. En sus ojos había lágrimas de éxtasis, pues estaba abrumado por el amor y el afecto.



SIGNIFICADO



Cuando Mahârâja Pâòàu murió, sus hijos eran todos niños pequeños, y, naturalmente, fueron criados bajo el afecto de los miembros mayores de la familia real, específicamente por Bhîëmadeva. Más adelante, cuando los Pâòàavas eran adultos, fueron engañados por el astuto Duryodhana y compañía, y Bhîëmadeva, aunque sabía que los Pâòàavas eran inocentes y habían sido puestos en dificultades sin razón, por motivos políticos no pudo ponerse de parte de ellos. En la última etapa de su vida, cuando Bhîëmadeva vio que sus muy excelsos nietos, encabezados por Mahârâja Yudhiëùhira, estaban sentados a su lado muy dócilmente, el gran guerrero abuelo no pudo contener sus lágrimas de amor, que se le salían de los ojos sin querer. Él recordó las grandes tribulaciones que sufrieron sus muy piadosos nietos. Ciertamente que él era el hombre que estaba más satisfecho de que Yudhiëùhira hubiera sido puesto en el trono en lugar de Duryodhana, y, así pues, comenzó a congratularlo. (S.B. 1º, Cap. 9, V. 11, págs. 423-424).




Adoración por Bhîëma - (S.B.1.9.42)


TEXTO 42



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tam imam aham ajaê äarîra-bhâjâê

hèdi hèdi dhiëùhitam âtma-kalpitânâm

pratidèäam iva naikadhârkam ekaê

samadhi-gato ’smi vidhûta-bheda-mohaì



tam—esa Personalidad de Dios; imam—ahora presente ante mí; aham—yo; ajam—el innaciente; äarîra-bhâjâm—del alma condicionada; hèdi—en el corazón; dhiëùhitam—situado; âtma—la superalma; kalpitânâm—de los espectaculadores; pratidèäam—en todas las direcciones; iva—como; na ekadhâ—no uno; arkam—el Sol; ekam—sólo uno; samadhi-gataì asmi— he pasado por el trance en la meditación; vidhûta—estando liberado de; bheda-mohaì—erróneo concepto de la dualidad.



TRADUCCIÓN



Ahora puedo meditar con plena concentración en ese único Señor, Ärî Kèëòa, presente ahora ante mí, porque ahora he trascendido los erróneos conceptos de la dualidad en relación con Su presencia en el corazón de todo el mundo, incluso en los corazones de los especuladores mentales. Él está en el corazón de todos. Al Sol puede que se lo perciba de diferentes maneras, pero el Sol es uno.



SIGNIFICADO



El Señor Ärî Kèëòa es la Suprema Personalidad de Dios Absoluta y única, pero mediante Su energía inconcebible se ha expandido en Sus múltiples porciones plenarias. El concepto de la dualidad se debe al hecho de ignorar Su inconcebible energía. En El Bhagavad-gîtâ (9.11), el Señor dice que sólo los necios lo toman por un simple ser humano. Semejantes hombres necios no están conscientes de las inconcebibles energías que Él posee. Mediante Su energía inconcebible Él está presente en el corazón de todos, tal como el Sol está presente ante todos en todas partes del mundo. Él se expande como Paramâtmâ en el corazón de todos mediante Su inconcebible energía, y también se expande como la refulgencia radiante del brahmajyoti mediante Su brillo personal. En El Brahma-saêhitâ se afirma que el brahmajyoti es Su brillo personal. Por consiguiente no hay diferencia entre Él y Su brillo personal – el brahmajyoti - , o entre Él y porciones plenarias de Él tales como Paramâtmâ. Personas poco inteligentes que no están conscientes de este hecho, consideran que el brahmajyoti y Paramâtmâ son diferentes de Ärî Kèëòa. Esa errónea concepción de dualidad está completamente apartada de la mente de Bhîëmadeva, y ahora a él lo satisface el hecho de que sólo el Señor Ärî Kèëòa es lo máximo en todo. Esta iluminación la logran los grandes mahâtmas o devotos, tal como se declara en El Bhagavad-gîtâ (7.19), en donde se dice que Vâsudeva es lo máximo de todo, y que nada existe sin Vâsudeva. Vâsudeva, o el Señor Ärî Kèëòa, es la Persona Suprema original, como lo confirma ahora un mahâjana, y, por ello, tanto los neófitos como los devotos puros deben tratar de seguir los pasos de éste último. Ésa es la naturaleza de la línea devocional.



El Señor Ärî Kèëòa como Pârtha-sârathi es el objeto de la adoración de Bhîëmadeva, y el de las gopîs es el propio Kèëòa en Vèndâvana, como el muy atractivo Äyâmasundara. A veces, estudiosos poco inteligentes cometen el error de pensar que el Kèëòa de Vèndâvana y el de la Batalla de Kurukëetra son personalidades diferentes. Pero esa errónea concepción se ha disipado por completo en Bhîëmadeva. Incluso el destino del impersonalista lo constituye Kèëòa como el jyoti impersonal, y el destino Paramâtmâ del yogî también lo es Kèëòa. Kèëòa es tanto el brahmajyoti como el Paramâtmâ localizado, pero en el brahmajyoti o en Paramâtmâ no hay Kèëòa o dulces relaciones con Kèëòa. En Su aspecto personal, Kèëòa es tanto Pârtha-sârathi como Äyâmasundara de Vèndâvana, pero en Su aspecto impersonal Él no está ni en el brahmajyoti ni en Paramâtmâ. Grandes mahâtmâs como Bhîëmadeva comprenden todos esos diferentes aspectos del Señor Ärî Kèëòa, y en virtud de ello adoran al Señor Kèëòa, conociéndolo como el origen de todos los aspectos. (S.B. 1º, Cap. 9, V. 42, págs. 467-468).



Adoración por el devoto vs. por el impersonalista - (S.B.1.15.17)



TEXTO 17



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sautye vètaì kumatinâtmada îävaro me

yat-pâda-padmam abhavâya bhajanti bhavyâì

mâê ärânta-vâham arayo rathino bhuvi-ëùhaê

na prâharan yad-anubhâva-nirasta-cittâì



sautye—respecto a un auriga; vètaì—dedicado; kumatinâ—por un mal estado de conciencia; âtma-daì—aquel que redime; îävaraì—el Señor Supremo; me—mi; yat—cuyos; pâda-padmam—pies de loto; abhavâya—en lo referente a la salvación; bhajanti—prestan servicio; bhavyâì—la clase de los hombres inteligentes; mâm—a mí; ärânta—sediento; vâham—mis caballos; arayaì—los enemigos; rathinaì—un gran general; bhuviëùham—mientras estaba parado en el suelo; na—no; prâharan—atacaron; yat—cuya; anubhâva—misericordia; nirasta—estando ausente; cittâì—la mente.



TRADUCCIÓN



Fue únicamente por Su misericordia que mis enemigos no se preocuparon de matarme, cuando descendí de mi cuadriga para conseguirles agua a mis sedientos caballos. Se debió a mi falta de estima por mi Señor que me atreví a ocuparlo como mi auriga, pues a Él lo adoran y le ofrecen servicios los mejores hombres, en busca de la salvación.



SIGNIFICADO



El Señor Supremo, la Personalidad de Dios Ärî Kèëòa, es el objeto de la adoración tanto de los impersonalistas como de los devotos del Señor. Los impersonalistas adoran Su refulgencia radiante, que emana de Su trascendental cuerpo de eterna forma, bienaventuranza y conocimiento, y los devotos lo adoran como la Suprema Personalidad de Dios. Aquellos que incluso se encuentran por debajo de los impersonalistas, consideran que Él es uno de los grandes personajes de la historia. Sin embargo, el Señor desciende para atraer a todos mediante Sus pasatiempos trascendentales específicos, y para ello hace el papel del más perfecto amo, amigo, hijo y amante. Él tenía con Arjuna una relación de amigo, y desempeñó el papel perfectamente, tal como lo hizo con Sus parientes, amantes y esposas. Mientras el devoto actúa en esa relación tan perfecta y trascendental, por efecto de la potencia interna del Señor olvida que su amigo o hijo es la Suprema Personalidad de Dios, aunque a veces lo confunden los actos del Señor. Después de la partida del Señor, Arjuna estaba consciente de su gran amigo, pero no había ningún error por parte de Arjuna, ni ninguna estimación errada acerca del Señor. A los hombres inteligentes los atrae la trascendental actuación que el Señor tiene con un devoto puro e inmaculado como Arjuna.



En el campo de guerra, la escasez de agua es un hecho bien conocido. Ahí el agua es muy difícil de conseguir, y tanto los animales como los hombres, debido a su arduo trabajo en dicho campo, requieren constantemente de ella para calmar la sed. En especial los soldados y generales heridos se sienten muy sedientos en el momento de morir, y ocurre que, a veces, sólo por la falta de agua, uno tiene que morir inevitablemente. Pero en la batalla de Kurukëetra esa escasez de agua se resolvía con perforar la tierra. Por la gracia de Dios, en cualquier parte puede conseguirse agua fácilmente, si hay manera de taladrar el suelo. El sistema moderno funciona bajo el mismo principio de perforar el suelo, pero los ingenieros modernos, aún son incapaces de excavar rápidamente donde sea necesario. Sin embargo, según la historia que se remonta hasta los días de los Pâòàavas, parece ser que grandes generales tales como Arjuna podían de inmediato suministrarles agua incluso a los caballos – huelga decir que a los hombres -, extrayéndola del duro suelo con sólo clavar una afilada flecha en el estrato, un método que aún desconocen los científicos modernos. (S.B. 1º, Cap. 15, V. 17, págs. 746-748).



Adoración por las damas de la India - (S.B.1.11.24)




TEXT 24



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râja-mârgaê gate kèëòe

dvârakâyâì kula-striyaì

harmyâòy âruruhur vipra

tad-îkëaòa-mahotsavâì



ja-mârgam—los caminos públicos; gate—mientras pasaba por; kèëòe—por el Señor Kèëòa; dvârakâyâì—de la ciudad de Dvârakâ; kula-striyaì—damas de las familias respetables; harmyâòi—en los palacios; âruruhuì—subieron; vipra—¡oh, brâhmaòas!; tat-îkëaòa—tan sólo para mirarlo a Él (Kèëòa); mahâ-utsavâì—considerado como el más grande de los festivales;.



TRADUCCIÓN



Cuando el Señor Kèëòa pasó por los caminos públicos, todas las almas de las familias respetables de Dvârakâ subieron a los tejados de sus palacios, tan sólo para poder mirar al Señor. Ellas consideraban que ése era el más grande de los festivales.



SIGNIFICADO



Poder mirar al Señor es motivo sin duda de una gran ocasión festiva, tal como lo consideraban las damas metropolitanas de Dvârakâ. Eso todavía lo siguen las damas devotas de la India. Especialmente durante los días de las ceremonias Jìulana y Janmâëùamî, las damas de la India aún se aglomeran en grandes números en el templo del Señor, en donde se adora Su eterna forma trascendental. La forma trascendental del Señor que se instala en un templo no es diferente del propio Señor. Dicha forma del Señor recibe el nombre de arcâ-vigraha, o encarnación arcâ, y el Señor la manifiesta por medio de Su potencia interna, tan sólo para facilitar el servicio devocional de Sus innumerables devotos que están en el mundo material. Los sentidos materiales no pueden percibir la naturaleza espiritual del Señor, y, por consiguiente, Él adopta el arcâ-vigraha, que aparentemente está hecho de elementos materiales tales como tierra, madera y piedra; pero, en realidad, no hay contaminación material alguna. Como el Señor es kaivalya (uno sólo), no hay materia en Él. El Todopoderoso Señor es incomparable, y, en consecuencia, puede aparecer en cualquier forma, sin que lo contamine el concepto material. Luego las festividades que se realizan en el templo del Señor, tal como se observan generalmente, son como los festivales que se celebraban hace unos cinco mil años, durante los días en que se manifestó el Señor de Dvârakâ. Los âcâryas autorizados, que conocen la ciencia a la perfección, erigen esos templos del Señor bajo principios regulativos, tan sólo para brindarle facilidades al hombre común; pero personas poco inteligentes, sin estar versadas en la ciencia, cometen el error de tomar ese gran esfuerzo por idolatría, y meten las narices en aquello a lo que no tienen acceso. Por lo tanto, las damas u hombres que, sólo para mirar la forma trascendental, observan los festivales que se realizan en los templos del Señor, son mil veces más gloriosos que los que no creen en la forma trascendental del Señor.



Parece ser, según este verso, que todos los habitantes de Dvârakâ eran propietarios de grandes palacios. Ese es un índice de la prosperidad de la ciudad. Las damas subieron a los tejados sólo para poder ver la proseción y mirar al Señor. Las damas no se mezclaban con la muchedumbre de la calle, y así su respetabilidad se mantenía perfectamente. No existía ninguna igualdad artificial con el hombre. La respetabilidad femenina se preserva de un modo más elegante manteniendo a la mujer separada del hombre. Los sexos no se deben mezclar sin restricciones. (S.B. 1º, Cap. 11, V. 24, págs. 546-547).




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